Actinomicetoma (CIE-9 039; CIE-10 B47)

El actinomicetoma es una forma de micetoma causada por bacterias del género Actinomyces. Se caracteriza por la destrucción progresiva de los tejidos subcutáneos, huesos y articulaciones, provocando discapacidad permanente si no se trata.

Tipos

El actinomicetoma es una de las dos formas de micetoma, siendo la otra el micetoma eumicótico. Se diferencia del micetoma por estar causado por bacterias y no por hongos.

Síntomas

Los síntomas incluyen nódulos indoloros, fístulas que drenan pus y la formación de gránulos visibles en las fístulas. La infección puede extenderse a los huesos, causando dolor y fracturas.

Causas

El actinomicetoma es causado por la infección bacteriana de la piel a través de heridas o abrasiones, generalmente en áreas rurales donde las personas están expuestas a suelos contaminados.

Diagnóstico

El diagnóstico se confirma mediante biopsia y cultivos de las secreciones de las fístulas. Las pruebas de imagen también son útiles para determinar la extensión de la infección en los huesos.

Tratamiento

El tratamiento incluye antibióticos de amplio espectro administrados durante largos periodos de tiempo. En casos avanzados, puede ser necesaria la cirugía para extirpar el tejido infectado.

Complicaciones

Las complicaciones incluyen la diseminación de la infección a los huesos y articulaciones, lo que puede llevar a amputaciones en casos graves. La falta de tratamiento puede provocar discapacidad permanente.

Prevención

La prevención incluye el uso de calzado adecuado en áreas rurales, el tratamiento inmediato de heridas y el control de infecciones en comunidades vulnerables.

Conclusión El actinomicetoma es una forma específica de micetoma causada por bacterias filamentosas del género Actinomadura, Nocardia o Streptomyces. Se caracteriza por lesiones granulomatosas crónicas, fístulas y drenaje de granos rojizos o amarillentos. El diagnóstico se confirma mediante cultivos y biopsias, que diferencian el actinomicetoma del eumicetoma (causado por hongos). El tratamiento combina antibióticos prolongados, como sulfonamidas o aminoglucósidos, y, en algunos casos, cirugía. Un diagnóstico temprano y un abordaje multidisciplinario son clave para prevenir deformidades y amputaciones.

Referencia:
UpToDate. (2023). Actinomycetoma. Recuperado de https://www.uptodate.com/

Fuente 1:
World Health Organization. (2022). Mycetoma. Recuperado de https://www.who.int/
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