RABIA (CIE-9 071; CIE-10 A82)

La rabia es una enfermedad viral que afecta el sistema nervioso central y es casi siempre fatal una vez que aparecen los síntomas. Es causada por el virus de la rabia, que se transmite a través de la saliva de animales infectados, principalmente perros y murciélagos.

Tipos

Existen dos formas principales de rabia: la rabia furiosa, que se caracteriza por agitación, hiperactividad y comportamientos agresivos; y la rabia paralítica, que provoca debilidad muscular y parálisis progresiva.

Síntomas

Los primeros síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza y malestar general, seguidos de síntomas neurológicos graves como ansiedad, confusión, alucinaciones y parálisis. Eventualmente, el paciente entra en coma y la muerte ocurre debido a insuficiencia respiratoria.

Causas

El virus de la rabia se transmite a través de la saliva de animales infectados, principalmente mediante mordeduras. Los perros son la fuente más común de rabia en muchos países, aunque los murciélagos y otros mamíferos también pueden transmitir el virus.

Diagnóstico

El diagnóstico de la rabia se realiza a través de la observación clínica y el historial de exposición. Las pruebas de laboratorio incluyen la detección del virus en biopsias de piel, saliva y líquido cefalorraquídeo.

Tratamiento

No existe tratamiento una vez que los síntomas han comenzado, por lo que la vacunación post-exposición es crucial. Después de una mordedura, la herida debe limpiarse inmediatamente y se debe administrar la vacuna contra la rabia junto con inmunoglobulina.

Complicaciones

La complicación más grave de la rabia es la muerte, que ocurre casi inevitablemente una vez que aparecen los síntomas. La rápida intervención post-exposición puede prevenir el desarrollo de la enfermedad.

Prevención

La prevención de la rabia se basa en la vacunación de animales domésticos y la administración de la vacuna post-exposición a personas que hayan estado en contacto con animales infectados.

Conclusión La rabia es una enfermedad viral mortal que afecta el sistema nervioso central, transmitida principalmente a través de mordeduras o rasguños de animales infectados (perros, murciélagos). Los síntomas iniciales incluyen fiebre, malestar general y alteraciones sensitivas en el sitio de la mordedura, seguidos de hiperactividad o parálisis. Una vez que se desarrollan síntomas neurológicos, la enfermedad suele ser letal. El diagnóstico se basa en la historia de exposición, manifestaciones clínicas y pruebas de laboratorio. La prevención es fundamental e incluye la vacunación de animales domésticos, así como la profilaxis postexposición con inmunoglobulina y vacunas en caso de contacto con animales sospechosos.

Referencia:
UpToDate. (2023). Rabies. Recuperado de https://www.uptodate.com/

Fuente 1:
World Health Organization. (2022). Rabies Fact Sheet. Recuperado de https://www.who.int/
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