No hay corazón sano sin salud mental: nuevo consenso europeo 2025.

La Sociedad Europea de Cardiología (ESC) ha publicado en agosto de 2025 un documento histórico: el “2025 ESC Clinical Consensus Statement on Mental Health and Cardiovascular Disease”, desarrollado bajo el auspicio del Comité de Guías de Práctica Clínica de la ESC y publicado en el European Heart Journal (DOI: 10.1093/eurheartj/ehaf191).

El consenso, liderado por Héctor Bueno y Christi Deaton, junto con un equipo multidisciplinario internacional, subraya una realidad contundente: no puede haber salud cardiovascular plena sin una adecuada salud mental.


Una relación bidireccional

El documento evidencia la relación bidireccional entre salud mental y enfermedad cardiovascular.

  • Los trastornos mentales aumentan el riesgo de enfermedad cardíaca.
  • Las patologías cardiovasculares, a su vez, impactan negativamente en la salud mental.

Este círculo vicioso empeora el pronóstico clínico y afecta la calidad de vida de los pacientes.


Integración de la salud mental en la atención cardiológica

El consenso propone un cambio profundo en la práctica clínica:

  • Incluir el cribado sistemático de salud mental en consultas cardiológicas.
  • Evaluar el riesgo cardiovascular en personas en tratamiento por condiciones de salud mental.

Es un llamado a la colaboración entre cardiólogos, psicólogos y psiquiatras.


Psycho-Cardio Teams: un nuevo modelo de trabajo

Entre las propuestas más innovadoras está la creación de equipos multidisciplinarios denominados “Psycho-Cardio Teams”. Estos grupos reunirán profesionales cardiovasculares y de salud mental para brindar una atención integral y coordinada al paciente.


El rol de los cuidadores

El consenso destaca también la importancia de los cuidadores. Las personas que acompañan a pacientes con enfermedad cardíaca y trastornos mentales necesitan apoyo psicosocial estructurado, ya que su bienestar influye directamente en la recuperación y adherencia al tratamiento.


Brechas en el conocimiento actual

A pesar de los avances, el documento reconoce importantes lagunas en la práctica clínica:

  • Escasa conciencia profesional sobre la alta prevalencia de problemas mentales en pacientes cardiacos.
  • Falta de protocolos basados en evidencia para:
    • prevenir enfermedad cardiovascular en personas con trastornos mentales,
    • realizar cribado cardiológico en pacientes psiquiátricos,
    • y tratar adecuadamente la salud mental en personas con cardiopatías.

Poblaciones vulnerables

Se enfatiza la necesidad de adaptar los scores de riesgo cardiovascular para pacientes con enfermedad mental grave (SMI), quienes presentan un mayor riesgo de arritmias y muerte súbita cardíaca.


Un cambio cultural necesario

El documento no solo plantea recomendaciones clínicas, sino que impulsa un cambio cultural en la medicina:

  • Pasar de un modelo fragmentado a un enfoque integral centrado en el paciente.
  • Reconocer que el cuidado del corazón incluye, necesariamente, el cuidado de la mente.

Conclusión

El Consenso ESC 2025 marca un antes y un después en la forma de entender la relación entre salud cardiovascular y mental. Sus propuestas buscan transformar la práctica clínica hacia un modelo más humano, interdisciplinario y efectivo. Fuente: PubMed.

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