Estudio Revela Hábitos de Sueño y Alimentación Poco Saludables en Jóvenes Universitarios en Chile.

Resumen

Siete de cada diez universitarios en el país presentan una calidad de sueño que no es la óptima

Quienes admiten un mal dormir también tienen hábitos nutricionales poco sanos, como saltarse el desayuno, lo que influye en su salud y rendimiento. Un buen dormir va de la mano con una nutrición saludable. Y en el caso de la población más joven, este vínculo resulta aún más relevante, ya que a esa edad, según el desarrollo físico y mental, se empieza a consolidar el hábito de dormir bien o mal, lo que luego queda instaurado en la vida adulta.“Durante la adolescencia y la juventud, los hábitos de sueño se acentúan bastante: se acuestan cada vez más tarde y hay una vida nocturna muy intensa, lo que acarrea problemas a largo plazo, repercutiendo en la salud general”, enfatiza Samuel Durán, académico de la Universidad San Sebastián (USS). A su vez se suman otros hábitos poco saludables, como los de alimentación, que también afectan la calidad y duración de las horas de sueño, además de que desajustan el reloj biológico. Durán lideró el estudio, junto a Mirta Crovetto, académica de la Universidad de Los Andes, y en el cual también participaron académicos de universidades de América y Asia. Apoyados por la International Life Sciences Institute (ILSI) y el Comité de Nutrición y Salud de la Asociación de Universidades Grupo Montevideo (AUGM), este estudio se realizó entre 1.525 estudiantes, todos de universidades de la Región Metropolitana, como alumnos de la USS y la U. de Chile. Según los resultados de esta investigación, el 70% de los estudiantes admite tener una mala calidad de sueño, como dormir menos de 7 horas al día, el 93% de los alumnos afirma no realizar actividad física, además de saltarse el desayuno, lo que está relacionado con índices de obesidad y un estilo de vida poco saludable en general. Al igual que promover estilos de vida protectores es fundamental, dicen los expertos. Por ejemplo, educar a que se ordene por frutas en los postres, el consumo de verduras, legumbres, lácteos y huevos, y disminuir los productos ultraprocesados y bebidas azucaradas.

Estilos de vida protectores, Durán enfatiza que para los universitarios “es clave una buena alimentación, realizar actividad física regular y dormir adecuadamente, ya que favorece un buen rendimiento académico y asegura una mejor calidad de vida”. Al igual que promover estilos de vida protectores es fundamental, dicen los expertos. Por ejemplo, educar a que se ordene por frutas en los postres, el consumo de verduras, legumbres, lácteos y huevos, y disminuir los productos ultraprocesados y bebidas azucaradas. Esto es beneficioso en el caso de una sociedad en donde el sistema nervioso se ve afectado por la falta de serotonina y melatonina, dos hormonas fundamentales para la inducción del sueño saludable. Alimentos como frutos secos y derivados, lácteos, huevos y cereales integrales ayudan en este proceso, ya que el triptófano, aminoácido presente en lácteos, huevos, carnes magras, pescados, vegetales verdes, cereales y otros, es precursor de serotonina, la cual contribuye a la producción de melatonina.

Diferentes problemas

Mirta Crovetto, académica de la U. de Los Andes y una de las autoras del trabajo, precisa que hay varias razones fisiológicas entre el sueño de mala calidad y dormir adecuadamente.

“Es importante promover la alimentación con orden y dar preferencia a frutas y verduras en sus versiones frescas, ya que el contenido de azúcares y grasas se asocia a un índice glucémico elevado, lo cual impacta directamente en el sueño”, afirma.

Algunas consecuencias de este tipo de alimentación y falta de sueño inadecuado son: la obesidad, diabetes tipo 2 y problemas cardiovasculares, entre otros.

Fuente: El Mercurio.

 

Fuente

El Mercurio.


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