Tratamiento no invasivo que emplea ondas de ultrasonido de alta intensidad para destruir tejido enfermo, como en algunos tumores sólidos (próstata, hígado, mama). HIFU concentra la energía para provocar coagulación y necrosis local sin dañar tejidos adyacentes.
| Tipos |
1. **HIFU Externo**: Se coloca un transductor sobre la piel o en un dispositivo acoplado. 2. **HIFU Intracavitario**: Vía endorectal o endovaginal, en casos de tumores ginecológicos o prostáticos. 3. **Fusión de Imágenes**: Combina HIFU con resonancia magnética para guiar el procedimiento. |
| Síntomas |
Se indica en lesiones localizadas, generalmente benignas o malignas en estadios iniciales, para quienes buscan alternativas a la cirugía invasiva o presentan contraindicación a la anestesia general. Además, reduce efectos colaterales en comparación con otras ablaciones. |
| Causas |
Varían según la localización del tumor. El paciente puede experimentar dolor, molestias o síntomas de compresión orgánica. HIFU pretende eliminar o reducir la masa tumoral para mitigar estos síntomas. |
| Diagnóstico |
La confirmación diagnóstica (biopsia, resonancia, tomografía) define la extensión y la accesibilidad de la lesión. Se evalúa la cercanía a estructuras sensibles o densas (huesos, intestino) para asegurar la factibilidad del HIFU. |
| Tratamiento |
Se aplican pulsos intensos de ultrasonido que elevan la temperatura de la zona focal, coagulan y destruyen las células diana. El procedimiento puede durar entre 1 y 4 horas, según el tamaño de la lesión. |
| Complicaciones |
Quemaduras cutáneas, daño a tejidos cercanos o formación de fístulas en áreas con cavidades. Son raras cuando se realiza con un buen mapeo de la zona a tratar. El monitoreo continuo de la temperatura protege estructuras vitales. |
| Prevención | Una buena planificación de la terapia con imágenes detalladas (RM, ecografía) y la exclusión de pacientes con lesiones muy extensas o demasiado próximas a órganos críticos minimizan los riesgos. |
| Conclusión | La ablación con HIFU emplea ondas de ultrasonido de alta intensidad para generar calor localizado y destruir tejidos patológicos, como tumores hepáticos, uterinos (fibromas) o de próstata. El procedimiento es guiado por imagen (ecografía o RM) y no requiere incisiones. Sus ventajas incluyen menor dolor y tiempos de recuperación reducidos, aunque se necesitan evaluaciones para determinar la extensión del tejido afectado. Fuente: Kennedy JE, et al. (2004). "High-intensity focused ultrasound ablation of tumors" en Ultrasound in Medicine & Biology. Wu F, et al. (2012). "HIFU in oncology applications" en Journal of Therapeutic Ultrasound. |
