Procedimiento para eliminar o destruir el revestimiento del útero (endometrio) con el fin de reducir el sangrado menstrual abundante.
| Tipos |
Existen varios tipos de ablación endometrial, incluyendo: 1. **Ablación con Radiofrecuencia**: Utiliza energía de radiofrecuencia para calentar y destruir el endometrio. 2. **Ablación con Láser**: Emplea luz láser para vaporizar el tejido endometrial. 3. **Ablación Hidrotérmica**: Utiliza agua caliente para eliminar el revestimiento uterino. 4. **Ablación por Crioterapia**: Congela el endometrio para destruirlo. 5. **Ablación con Microondas**: Utiliza microondas para calentar y destruir el tejido endometrial. |
| Síntomas |
La ablación endometrial se realiza principalmente en mujeres que experimentan menorragia (sangrado menstrual excesivo) que no responde a tratamientos médicos conservadores. Otras indicaciones incluyen menorragia causada por fibromas uterinos, pólipos endometriales, o desordenes hormonales. El procedimiento también puede considerarse para mujeres que desean reducir el flujo menstrual sin recurrir a la histerectomía. |
| Causas |
Los síntomas que indican la necesidad de una ablación endometrial incluyen sangrado menstrual excesivo, periodos prolongados, anemia ferropénica debido a la pérdida de sangre, y malestar físico o emocional asociado con el sangrado abundante. Las pacientes pueden experimentar fatiga, debilidad, y dificultad para realizar actividades diarias debido a la pérdida de sangre. |
| Diagnóstico |
El diagnóstico que lleva a la ablación endometrial se basa en una evaluación clínica completa que incluye historia médica, examen físico, y estudios de imagen como ultrasonografía transvaginal para evaluar el grosor del endometrio y descartar otras patologías. En algunos casos, se realiza una biopsia endometrial para descartar neoplasias antes de proceder con el tratamiento. |
| Tratamiento |
El tratamiento con ablación endometrial implica la utilización de un dispositivo que se introduce en el útero para aplicar la energía necesaria para destruir el revestimiento endometrial. El procedimiento se realiza bajo anestesia local o general y generalmente no requiere hospitalización. Tras la ablación, se recomienda evitar actividades físicas intensas y relaciones sexuales durante un período determinado para permitir la recuperación. |
| Complicaciones |
Las complicaciones de la ablación endometrial pueden incluir infección, perforación uterina, sangrado excesivo, formación de adherencias intrauterinas (síndrome de Asherman), y dolor pélvico. Además, puede haber recurrencia del sangrado menstrual excesivo en algunos casos, lo que podría requerir tratamientos adicionales. |
| Prevención | Para prevenir complicaciones asociadas con la ablación endometrial, es crucial realizar una evaluación preoperatoria exhaustiva para identificar contraindicaciones como el cáncer uterino activo o infecciones pélvicas. La realización del procedimiento en un entorno estéril y por profesionales capacitados reduce el riesgo de infecciones y perforaciones. Además, seguir las recomendaciones postoperatorias ayuda a una recuperación adecuada y a minimizar el riesgo de complicaciones. |
| Conclusión | La ablación endometrial es una opción efectiva para el manejo de la menorragia en mujeres que desean evitar la histerectomía. Al destruir el revestimiento uterino, reduce significativamente el sangrado menstrual y mejora la calidad de vida de las pacientes. Aunque el procedimiento es mínimamente invasivo, es esencial una selección adecuada de candidatas y un manejo cuidadoso para minimizar riesgos y maximizar los beneficios terapéuticos. La consulta con un especialista en ginecología es fundamental para determinar la indicación y el tipo de ablación más adecuado según las necesidades individuales de cada paciente. Fuente: Organización Mundial de la Salud (OMS). |
