La infección por adenovirus es una enfermedad causada por un grupo de virus DNA que afecta principalmente a niños, aunque también puede presentarse en adultos. Estos virus son responsables de una amplia gama de enfermedades agudas, incluyendo infecciones respiratorias, conjuntivitis, gastroenteritis y cistitis. Se caracterizan por su facilidad de transmisión en ambientes cerrados como guarderías y hospitales pediátricos.
| Tipos |
Los adenovirus comprenden más de 50 serotipos humanos clasificados en siete especies (A-G). Los tipos más frecuentes en infancia son: Adenovirus tipo 3, 4, 7, 8, 21 y 41. Producen diversas presentaciones clínicas: faringoconjuntivitis, neumonía, diarrea aguda, conjuntivitis epidémica y cistitis hemorrágica, entre otras. |
| Síntomas |
Los síntomas dependen del tipo de adenovirus y el órgano afectado. Pueden incluir fiebre alta, faringitis, dolor de garganta, tos, conjuntivitis (ojo rojo y lagrimeo), dolor abdominal, vómitos, diarrea y, en algunos casos, dificultad respiratoria. En infecciones sistémicas graves pueden aparecer compromiso pulmonar y hepático. |
| Causas |
La principal causa es la transmisión directa por contacto con secreciones respiratorias, heces, objetos contaminados o agua de piscinas. La infección es más frecuente en menores de 5 años y en ambientes con hacinamiento. El virus es resistente al desecamiento y puede sobrevivir por periodos prolongados en superficies inanimadas. |
| Diagnóstico |
El diagnóstico se basa en la sospecha clínica y puede confirmarse mediante detección molecular (PCR) de adenovirus en muestras respiratorias, fecales o conjuntivales. Otros métodos incluyen cultivo viral y test rápidos de antígeno, aunque tienen menor sensibilidad. En casos graves se recomienda ampliar estudios para descartar coinfecciones. |
| Tratamiento |
No existe un tratamiento antiviral específico aprobado para la infección por adenovirus en inmunocompetentes. El manejo es sintomático e incluye hidratación, antipiréticos y, si es necesario, soporte respiratorio. En inmunodeprimidos graves o casos severos se han usado antivirales como cidofovir, pero con eficacia limitada y alto riesgo de toxicidad. |
| Complicaciones |
Las complicaciones incluyen neumonía grave, insuficiencia respiratoria, hepatitis, miocarditis, meningoencefalitis, cistitis hemorrágica, síndrome hemolítico-urémico y, en casos raros, muerte. Niños pequeños, lactantes, pacientes inmunodeprimidos y personas con enfermedades crónicas tienen mayor riesgo de desarrollar complicaciones severas. |
| Prevención | Las principales medidas preventivas son el lavado frecuente de manos, evitar el contacto con personas infectadas y la adecuada desinfección de superficies. La vacunación está disponible solo en contextos militares de algunos países para tipos específicos. No se recomienda el uso rutinario de vacunas en la población general. |
| Conclusión | La infección por adenovirus es una causa frecuente de enfermedad aguda en la infancia, con potencial de brotes y complicaciones severas en grupos vulnerables. El diagnóstico precoz y el manejo sintomático adecuado son claves para reducir la morbimortalidad. La prevención se basa en la higiene y el control de contagios. Fuentes: CDC - Adenovirus Infection. https://www.cdc.gov/adenovirus/index.html | Manual de Pediatría Meneghello 8ª Ed. |
