La conjuntivitis hemorrágica epidémica por adenovirus tipo 3 es una infección viral aguda altamente contagiosa, caracterizada por inflamación intensa y hemorragias subconjuntivales. Frecuente en brotes escolares, puede causar incapacidad temporal significativa.
| Tipos |
Puede presentarse como conjuntivitis unilateral o bilateral, con afectación palpebral, preauricular y, en casos graves, queratitis asociada. El cuadro puede confundirse con conjuntivitis bacteriana o alérgica. |
| Síntomas |
Enrojecimiento ocular, lagrimeo, sensación de cuerpo extraño, hemorragias subconjuntivales, fotofobia y edema palpebral. Suele autolimitarse en 1-2 semanas, aunque algunos casos dejan secuelas corneales. |
| Causas |
El contacto con secreciones o superficies contaminadas con adenovirus tipo 3 es la principal vía de transmisión. La alta densidad escolar y mala higiene favorecen los brotes. |
| Diagnóstico |
El diagnóstico es clínico, apoyado por antecedentes de contacto con casos similares. El aislamiento viral o PCR confirma el agente etiológico en laboratorios especializados. |
| Tratamiento |
El tratamiento es sintomático: lágrimas artificiales, antihistamínicos tópicos y analgésicos. No se recomienda el uso de antibióticos salvo sobreinfección bacteriana. Casos graves pueden requerir corticoides tópicos bajo control oftalmológico. |
| Complicaciones |
Puede producir queratitis punteada, formación de pseudomembranas y, en raros casos, úlcera corneal o disminución visual persistente. |
| Prevención | Incluye higiene ocular, lavado de manos, aislamiento de los casos y desinfección de objetos compartidos. Es fundamental en instituciones educativas. |
| Conclusión | La conjuntivitis hemorrágica por adenovirus tipo 3 es un problema de salud pública durante brotes y requiere medidas estrictas de prevención. Fuente: González-López JJ et al. Ophthalmology. 2011;118(8):1442-1448. |
