Angina de Vincent

La angina de Vincent, también conocida como gingivoestomatitis ulceronecrosante o estomatitis fusoespirilar, es una infección bacteriana aguda de las encías y la mucosa oral causada por la combinación de espiroquetas (Borrelia vincentii) y bacilos fusiformes (Fusobacterium). Se asocia con mala higiene oral, inmunosupresión y desnutrición. La enfermedad puede progresar rápidamente con destrucción tisular local significativa.

Tipos

La forma clásica afecta las encías (gingivitis ulceronecrosante), pero puede extenderse a mejillas, paladar y faringe (faringitis o estomatitis de Vincent). En casos graves puede progresar a la conocida como noma o gangrena facial, especialmente en niños malnutridos de regiones pobres. La mayoría de los casos se limita a la mucosa oral y responde bien al tratamiento.

Síntomas

Se caracteriza por dolor intenso en las encías, úlceras necróticas de bordes irregulares, sangrado fácil, halitosis fétida, fiebre, malestar general, adenopatías submandibulares y, en ocasiones, disfagia. En formas graves se pueden observar necrosis profunda y destrucción rápida del tejido facial o gingival. La evolución puede ser rápida sin tratamiento.

Causas

La causa es la proliferación sinérgica de bacterias anaerobias (espiroquetas y bacilos fusiformes) en condiciones de higiene bucal deficiente, inmunosupresión, desnutrición, estrés o infecciones concomitantes. El tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol también aumentan el riesgo.

Diagnóstico

El diagnóstico es clínico, basado en la aparición súbita de úlceras necróticas en las encías, halitosis y dolor. Se puede confirmar mediante tinción de frotis de las lesiones (presencia de espiroquetas y bacilos fusiformes) y cultivo bacteriano. El diagnóstico diferencial incluye herpes oral, estomatitis herpética y agranulocitosis.

Tratamiento

El tratamiento incluye desbridamiento local suave, higiene bucal rigurosa, enjuagues con clorhexidina, antibióticos sistémicos (penicilina, metronidazol) y control del dolor. En casos severos se requiere hospitalización y tratamiento multidisciplinario. La mejoría suele ser rápida tras instaurar el manejo adecuado.

Complicaciones

Sin tratamiento oportuno, puede haber necrosis tisular extensa, septicemia, compromiso de huesos faciales (osteomielitis), diseminación a tejidos profundos del cuello o progresión a noma. El retraso en el tratamiento incrementa la mortalidad y secuelas graves.

Prevención

La prevención se basa en una buena higiene oral, visitas periódicas al dentista, educación sanitaria, nutrición adecuada y control de factores de riesgo como tabaquismo y alcoholismo. En niños y poblaciones vulnerables es fundamental la intervención temprana.

Conclusión La angina de Vincent es prevenible y tratable. Su incidencia ha disminuido con mejoras en la higiene bucal y la nutrición, pero sigue siendo relevante en contextos de pobreza y malnutrición. El diagnóstico y tratamiento oportunos evitan complicaciones graves.

Fuentes: CDC - Necrotizing Ulcerative Gingivitis | Manual de Enfermedades Infecciosas, Nelson 22a Ed.
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