Arbovirosis

Las arbovirosis comprenden un grupo de enfermedades infecciosas causadas por virus transmitidos por artrópodos hematófagos, como mosquitos y garrapatas. Los arbovirus incluyen agentes como los virus del dengue, zika, chikungunya, fiebre amarilla, encefalitis japonesa, entre otros. Estas infecciones afectan principalmente zonas tropicales y subtropicales, generando brotes estacionales.

Tipos

Entre las arbovirosis más relevantes destacan: dengue, zika, chikungunya, fiebre amarilla, encefalitis de San Luis, encefalitis del Nilo Occidental y fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. Los síntomas y la gravedad varían según el virus, el vector y la inmunidad de la población afectada.

Síntomas

Los síntomas comunes incluyen fiebre aguda, cefalea, dolor articular y muscular, exantema, fatiga y, en casos graves, manifestaciones hemorrágicas o neurológicas. Algunas arbovirosis pueden causar encefalitis, hepatitis fulminante o síndrome de shock. La mayoría cursa de manera autolimitada, pero pueden ocurrir formas graves o secuelas.

Causas

La causa es la transmisión de virus por la picadura de artrópodos infectados (principalmente mosquitos Aedes, Culex, garrapatas y flebótomos). La urbanización, los cambios climáticos y la movilidad humana han favorecido la expansión de estas infecciones.

Diagnóstico

El diagnóstico es clínico y epidemiológico, apoyado por pruebas serológicas, PCR y aislamiento viral. La identificación del agente causal y la relación con brotes o antecedentes de viaje son claves para el abordaje.

Tratamiento

El tratamiento suele ser sintomático, con reposo, hidratación y control de fiebre y dolor. No existen antivirales específicos para la mayoría de las arbovirosis, salvo la fiebre amarilla que cuenta con vacuna preventiva. En formas graves, puede requerirse manejo hospitalario y soporte vital.

Complicaciones

Complicaciones incluyen encefalitis, shock, falla multiorgánica, hemorrágias graves, miocarditis, hepatitis fulminante y secuelas neurológicas. La letalidad varía ampliamente según el virus involucrado y el acceso a atención médica.

Prevención

Las estrategias preventivas se centran en el control vectorial, eliminación de criaderos, uso de repelentes, barreras físicas, y en algunos casos, vacunación (fiebre amarilla, encefalitis japonesa). La educación comunitaria es fundamental para reducir la transmisión.

Conclusión Las arbovirosis representan un desafío creciente para la salud pública, requiriendo vigilancia, diagnóstico precoz y control vectorial efectivo.

Fuentes: OMS - Arbovirosis; CDC - Arboviral diseases.
Scroll al inicio