El barbital es un derivado barbitúrico de acción prolongada, históricamente utilizado como sedante e hipnótico. Actúa como modulador alostérico positivo del receptor GABA-A, prolongando la apertura del canal de cloruro y produciendo depresión del SNC. Aunque su uso clínico ha disminuido significativamente debido al desarrollo de alternativas más seguras, sigue teniendo aplicaciones en investigación neurofarmacológica.
| Tipos |
Disponible en comprimidos de 100 mg y 300 mg, así como en solución inyectable (200 mg/mL) para administración intramuscular o intravenosa lenta. Su presentación oral se ha discontinuado en muchos países debido a su estrecho margen terapéutico y alto potencial de abuso. |
| Síntomas |
Produce sedación en 30-60 minutos (vía oral) o 5-10 minutos (vía IV), con duración de acción de 8-12 horas. En dosis terapéuticas, induce sueño fisiológico pero altera la arquitectura del sueño (reduce sueño REM). Puede causar resaca al día siguiente y deterioro psicomotor. |
| Causas |
Actualmente su uso clínico es muy limitado, restringido principalmente a procedimientos de investigación en modelos animales de epilepsia y estudios de farmacodependencia. Históricamente se usó para insomnio, ansiedad y como anticonvulsivante, pero ha sido reemplazado por benzodiacepinas y otros hipnóticos más seguros. |
| Diagnóstico |
El uso contemporáneo de barbital requiere evaluación cuidadosa del riesgo-beneficio, considerando alternativas terapéuticas más seguras. En contextos de investigación, se emplea en modelos de tolerancia cruzada y dependencia a depresores del SNC. |
| Tratamiento |
Dosis hipnótica histórica: 100-300 mg por vía oral al acostarse. Como sedante: 30-50 mg 2-3 veces al día. Vía parenteral: 100-200 mg IM/IV lenta (máx. 500 mg/día). La dosificación actual debe ajustarse individualmente bajo estricta supervisión médica si no hay alternativas disponibles. |
| Complicaciones |
Los riesgos incluyen depresión respiratoria (especialmente con alcohol u otros depresores), dependencia física, síndrome de abstinencia grave y sobredosis potencialmente mortal. Efectos adversos frecuentes: ataxia, confusión, exantemas cutáneos y porfiria aguda intermitente en predispuestos. |
| Prevención | Evitar uso concomitante con otros depresores del SNC. Monitorizar signos de toxicidad (somnolencia excesiva, bradipnea). No suspender bruscamente tras uso prolongado (riesgo de convulsiones por abstinencia). Contraindicado en porfiria, insuficiencia hepática o respiratoria. |
| Conclusión | El barbital representa un hito histórico en la farmacología del SNC, pero su uso clínico actual es marginal debido a su bajo índice terapéutico y alto potencial de abuso. Su importancia persiste principalmente como herramienta de investigación para entender los mecanismos de acción de los moduladores GABAérgicos y los fenómenos de dependencia. Fuentes: Löscher W et al. Epilepsia 2011;52(8):1435-1444 | Smith DE et al. J Psychoactive Drugs 1983;15(4):291-298 |
