Benazepril

El benazepril es un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) de segunda generación, utilizado en el tratamiento de la hipertensión arterial y la nefropatía diabética. Como prodroga, se convierte en el hígado a su metabolito activo benazeprilato, que inhibe la formación de angiotensina II, resultando en vasodilatación y reducción de la carga de trabajo cardíaca.

Tipos

Disponible en comprimidos de 5 mg, 10 mg, 20 mg y 40 mg para administración oral una o dos veces al día. También existen combinaciones fijas con hidroclorotiazida (6.25 mg o 12.5 mg) para mejorar el control tensional en pacientes que requieren terapia combinada.

Síntomas

Reduce eficazmente la presión arterial sistólica y diastática en 15-20/10 mmHg en monoterapia, con efecto máximo a las 4-6 semanas. En nefropatía diabética, disminuye la proteinuria y retarda la progresión de la insuficiencia renal. Puede causar tos seca en 5-10% de usuarios.

Causas

Indicado para el tratamiento de la hipertensión esencial (monoterapia o combinado), insuficiencia cardíaca sistólica, prevención secundaria post-infarto y nefropatía diabética con proteinuria. También en esclerodermia con crisis renal incipiente.

Diagnóstico

El diagnóstico de hipertensión se establece con mediciones repetidas ≥140/90 mmHg. Para indicación en nefropatía se requiere confirmación de proteinuria persistente (>300 mg/día) en pacientes diabéticos con o sin hipertensión concomitante.

Tratamiento

Dosis inicial de 5-10 mg una vez al día, ajustable hasta 40 mg/día en una o dos tomas. En insuficiencia cardíaca o renal, iniciar con 2.5-5 mg/día. Tomar preferentemente en ayunas para mejorar absorción. Monitorear función renal y potasio sérico 1-2 semanas después de iniciar o aumentar dosis.

Complicaciones

Los efectos adversos incluyen tos (5-10%), mareo (3%), hiperkalemia (2%) y angioedema (<1%). Raramente puede causar insuficiencia renal aguda o neutropenia. Contraindicado en embarazo, estenosis bilateral de arterias renales o historia de angioedema por IECA.

Prevención

Suspender diuréticos 2-3 días antes de iniciar para prevenir hipotensión marcada. Evitar suplementos de potasio o sucedáneos de sal con potasio. En ancianos o deshidratados, iniciar con dosis bajas. Educar sobre síntomas de angioedema (hinchazón facial/laringea).

Conclusión El benazepril sigue siendo una opción terapéutica valiosa en el manejo de la hipertensión y condiciones relacionadas, ofreciendo beneficios renales y cardiovasculares más allá del simple control tensional. Su perfil farmacocinético con doble vía de eliminación (renal/hepática) permite uso en poblaciones con deterioro de función renal.

Fuentes: ALLHAT Officers. JAMA 2002;288(23):2981-2997 | Brenner BM et al. N Engl J Med 2001;345(12):861-869
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