La betametasona es un glucocorticoide sintético de potencia alta con propiedades antiinflamatorias, inmunosupresoras y antiproliferativas. Se utiliza en múltiples formulaciones (tópica, oral, parenteral, inhalatoria) para tratar diversas condiciones inflamatorias y autoinmunes. Su alta potencia y biodisponibilidad la hacen particularmente útil en situaciones que requieren efecto sistémico rápido.
| Tipos |
1) Tópica: crema/ungüento 0.1%, 2) Oral: tabletas 0.5-5 mg, 3) Parenteral: acetato/fosfato para IM/IV/IA, 4) Inhalatoria: MDI/DPI para asma, 5) Intranasal: spray para rinitis alérgica. El fosfato es de acción rápida, el acetato proporciona efecto prolongado. |
| Síntomas |
Reduce inflamación, prurito y eritema en dermatitis. En enfermedades sistémicas controla síntomas como dolor articular, fiebre y malestar general. En inyecciones intraarticulares alivia dolor y mejora movilidad. En parto prematuro acelera maduración pulmonar fetal. |
| Causas |
Indicada en: 1) Enfermedades inflamatorias/autoinmunes (artritis reumatoide, lupus), 2) Dermatosis inflamatorias, 3) Alergias graves, 4) Maduración pulmonar fetal, 5) Edema cerebral. Actúa inhibiendo fosfolipasa A2 y síntesis de prostaglandinas/leucotrienos. |
| Diagnóstico |
Para uso sistémico requiere diagnóstico específico de condición inflamatoria/autoinmune. En dermatosis evaluar extensión y gravedad. En maduración fetal confirmar riesgo de parto prematuro (24-34 semanas). Monitorizar efectos adversos en uso prolongado. |
| Tratamiento |
Dosis varían según indicación: 1) Sistémico: 0.5-8 mg/día VO, 2) Tópico: aplicar fina capa 1-2x/día, 3) IM: 0.5-9 mg/día (fosfato), 4) Maduración fetal: 12 mg IM cada 24h x 2 dosis. Reducir gradualmente tras uso prolongado para evitar insuficiencia adrenal. |
| Complicaciones |
Uso prolongado: supresión adrenal, osteoporosis, hiperglucemia, cataratas, miopatía. Tópico: atrofia cutánea, estrías. Sistémico: aumento de peso, insomnio, psicosis. Inyecciones: necrosis avascular, ruptura tendinosa. |
| Prevención | Usar la mínima dosis efectiva por el menor tiempo posible. Suplementar con calcio/vitamina D en terapia crónica. Monitorizar crecimiento en niños. Evitar aplicación ocular de formulaciones dérmicas. |
| Conclusión | La betametasona es un corticoide versátil con múltiples aplicaciones clínicas. Su potencia y variedad de formulaciones permiten terapia dirigida, aunque su uso requiere vigilancia estrecha por potencial de efectos adversos significativos. Fuentes: Liu D et al. *Lancet Diabetes Endocrinol* 2021;9:786-797. | Poon AW et al. *BMJ* 2022;376:e066674. |
