Bezafibrato es un fibrato de segunda generación que activa los receptores PPAR-α, utilizado en el tratamiento de dislipidemias con predominio de hipertrigliceridemia o bajo HDL-c. Además de reducir triglicéridos (30-50%) y aumentar HDL (10-20%), tiene efectos pleiotrópicos como mejora de resistencia a insulina, reducción de inflamación vascular y disminución de fibrinógeno, diferenciándolo de otros fibratos.
| Tipos |
Disponible en comprimidos de 200 mg y 400 mg de liberación prolongada para administración oral, en envases de 30 a 100 unidades. También existe formulación de 600 mg/día en combinación fija con estatinas para pacientes seleccionados. |
| Síntomas |
En hipertrigliceridemia severa (>500 mg/dl), reduce riesgo de pancreatitis aguda en 60-70%. En dislipidemia mixta, mejora perfil aterogénico (disminución partículas LDL pequeñas/densas). Pacientes con síndrome metabólico refieren mejoría en tolerancia a la glucosa. |
| Causas |
Indicado como primera línea en hipertrigliceridemia primaria (≥500 mg/dl) y como adjunto a estatinas en dislipidemia aterogénica (TG 200-499 mg/dl + HDL <40 mg/dl). También en pacientes con intolerancia a estatinas o hiperfibrinogenemia asociada a riesgo cardiovascular. |
| Diagnóstico |
El diagnóstico de dislipidemia requiere perfil lipídico en ayunas: TG ≥150 mg/dl, HDL <40 mg/dl (♂) o <50 mg/dl (♀). Bezafibrato se prefiere cuando TG >200 mg/dl persisten a pesar de cambios en estilo de vida y control glucémico óptimo. |
| Tratamiento |
Dosis estándar: 400 mg/día en liberación prolongada, preferentemente con la cena. En insuficiencia renal (FG 15-60 ml/min): 200 mg cada 48 horas. Combinar con estatinas solo bajo supervisión especializada (riesgo de miopatía). |
| Complicaciones |
Efectos adversos: molestias GI (15%), mialgias (5%), colelitiasis (3%). Raramente produce rabdomiólisis (<0.1%), especialmente con estatinas. Contraindicado en hepatopatía severa, insuficiencia renal (FG <15 ml/min) o alergia a fibratos. |
| Prevención | Monitorizar CK basal y ante síntomas musculares. Evaluar función hepática cada 3-6 meses. En diabetes, ajustar dosis de hipoglucemiantes (puede potenciar su efecto). Evitar uso concomitante con ciclosporina o warfarina (aumenta INR). |
| Conclusión | Bezafibrato ofrece ventajas metabólicas únicas en el manejo de dislipidemias complejas, especialmente en síndrome metabólico y diabetes tipo 2. Su perfil de seguridad y beneficios no lipídicos lo mantienen como alternativa válida en pacientes seleccionados. Fuentes: Fruchart JC et al. *Cardiovasc Diabetol* 2017;16(1):149. | Tenenbaum A et al. *Arch Intern Med* 2005;165(10):1154-1160. |
