Bleomicina

La bleomicina es un antibiótico antitumoral que induce roturas en el ADN mediante la formación de complejos con hierro y oxígeno, utilizado en el tratamiento del linfoma de Hodgkin, tumores germinales y como esclerosante en derrames pleurales malignos. Su toxicidad pulmonar limita su uso prolongado.

Tipos

Presentación en viales de 15 UI para reconstitución. Dosis oncológicas: 10-20 UI/m2 IV/IM semanales o en días 1 y 15 de ciclos combinados (ej. esquema ABVD). Para pleurodesis: 60 UI en solución intrapleural.

Síntomas

Altamente efectiva en linfoma de Hodgkin clásico (parte del esquema ABVD) y cánceres de células germinales. Como esclerosante produce adhesión pleural en >80% de derrames malignos. No causa mielosupresión significativa.

Causas

Indicada en: 1) Linfoma de Hodgkin en primera línea (ABVD), 2) Tumores germinales metastásicos (BEP), 3) Pleurodesis química, 4) Esclerosis de quistes hidatídicos. Su mecanismo genera radicales libres que dañan el ADN, especialmente en células de rápido ciclo.

Diagnóstico

En neoplasias confirmar histología y estadificación adecuada. Para pleurodesis confirmar derrame pleural sintomático recurrente. Monitorizar función pulmonar (DLCO) y síntomas respiratorios durante tratamiento.

Tratamiento

Administrar IV en infusión lenta (10-15 minutos) o IM profunda. Dosis acumulativa máxima: 400 UI (riesgo de fibrosis pulmonar). Para pleurodesis: instilar en espacio pleural tras drenaje completo.

Complicaciones

Toxicidad pulmonar (fibrosis intersticial, neumonitis), fiebre/reacciones hipersensibilidad, cambios cutáneos (hiperpigmentación, eritema), alopecia. Raramente: síndrome de lisis tumoral, vasculitis.

Prevención

Evaluar función pulmonar basal y limitar dosis acumulativa. Evitar oxígeno suplementario alto (puede exacerbar toxicidad pulmonar). Considerar prueba dosis (2 UI) en primera administración por riesgo de reacción anafilactoide.

Conclusión La bleomicina sigue siendo un componente clave en el tratamiento curativo del linfoma de Hodgkin y tumores germinales, a pesar de su perfil de toxicidad. Su uso juicioso con monitorización adecuada permite maximizar beneficios oncológicos.

Fuentes: Connors JM et al. *N Engl J Med* 2022;386:1558-1571. | Einhorn LH et al. *J Clin Oncol* 2021;39:2375-2385.
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