Bloqueo nervioso

El bloqueo nervioso es un procedimiento médico que consiste en la inyección controlada de anestésicos, y en ocasiones corticosteroides, alrededor de un nervio o grupo de nervios. Su objetivo es interrumpir la transmisión del dolor, ofreciendo alivio tanto en situaciones de dolor crónico como agudo, y facilitando diagnósticos precisos de la fuente del dolor.

Tipos

Existen diversos tipos de bloqueos nerviosos, los cuales se clasifican según la región anatómica afectada y la técnica utilizada. Entre ellos se encuentran los bloqueos periféricos, epidurales y de plexo, cada uno con métodos específicos para localizar el nervio objetivo y administrar la dosis exacta del anestésico, adaptándose a la condición clínica del paciente.

Síntomas

El bloqueo nervioso se utiliza cuando el dolor tiene un origen localizado, causado por inflamación, compresión o lesión del nervio. Factores como traumatismos, enfermedades degenerativas y procesos inflamatorios pueden desencadenar un dolor intenso que afecta la movilidad y calidad de vida, justificando la realización de este procedimiento para mejorar el confort del paciente.

Causas

Los pacientes que requieren un bloqueo nervioso suelen experimentar dolor intenso en áreas específicas, acompañado de síntomas como hormigueo, entumecimiento y sensibilidad extrema. Estos síntomas, que pueden limitar la función motora y afectar las actividades diarias, hacen necesario un tratamiento intervencionista para aliviar el sufrimiento y mejorar la funcionalidad.

Diagnóstico

El diagnóstico para la realización de un bloqueo nervioso se basa en una evaluación clínica minuciosa, apoyada en estudios de imagen como la resonancia magnética o ecografía. Estas herramientas permiten identificar la localización exacta del nervio afectado y determinar la causa subyacente del dolor, asegurando que el tratamiento sea lo más preciso y efectivo posible.

Tratamiento

El tratamiento consiste en la inyección de anestésicos locales, a veces combinados con corticosteroides, directamente en la zona afectada. Este procedimiento, que puede realizarse con la guía de imagen para mayor exactitud, proporciona alivio del dolor durante horas o días, y en algunos casos, sirve como prueba diagnóstica para confirmar el origen del dolor.

Complicaciones

Aunque los bloqueos nerviosos son generalmente seguros, pueden ocurrir complicaciones como infecciones, hemorragias o reacciones adversas al anestésico. En casos raros, existe el riesgo de daño nervioso o de efectos sistémicos debido a la absorción del fármaco, por lo que es indispensable la realización del procedimiento por personal altamente capacitado.

Prevención

La prevención de complicaciones en los bloqueos nerviosos requiere una cuidadosa selección de pacientes, el uso de técnicas de imagen para la correcta inyección y una evaluación preoperatoria completa. Asimismo, el seguimiento postprocedimiento es vital para detectar cualquier efecto adverso de forma temprana y aplicar las medidas correctivas necesarias.

Conclusión El bloqueo nervioso consiste en la inyección de anestésicos locales, esteroides u otros fármacos alrededor de un nervio o grupo de nervios para interrumpir la transmisión del dolor. Se utiliza en el manejo de dolor crónico, dolor postoperatorio y como técnica diagnóstica. Ofrece alivio temporal o prolongado según el tipo de sustancia empleada, y puede reducir la necesidad de analgésicos sistémicos. Es fundamental la guía imagenológica para disminuir complicaciones.

Fuente: Trescot AM, et al. (2008). "Peripheral nerve blocks in chronic pain management" en Pain Physician.
Hogan QH, et al. (2009). "Nerve block techniques" en Anesthesiology.
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