La infección por Brucella canis es una zoonosis bacteriana transmitida principalmente por el contacto directo con perros infectados, distinguiéndose de la brucelosis clásica provocada por B. abortus, B. melitensis o B. suis. Afecta a personas expuestas a fluidos reproductivos, sangre o secreciones de perros. Los casos humanos son raros pero pueden producir fiebre prolongada, linfadenopatía, sudoración y malestar general, a menudo subdiagnosticada fuera del ámbito veterinario.
| Tipos |
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| Síntomas |
Los síntomas en humanos incluyen fiebre persistente, escalofríos, sudoración, dolor muscular y articular, linfadenitis y, en ocasiones, hepatomegalia o esplenomegalia. El cuadro puede ser crónico o recurrente y, rara vez, evolucionar a endocarditis o complicaciones sistémicas, sobre todo en pacientes inmunodeprimidos. |
| Causas |
El principal factor de riesgo es el contacto directo con perros infectados, especialmente durante partos, abortos o manipulando tejidos contaminados. El personal veterinario y trabajadores de criaderos están en mayor riesgo. La transmisión persona a persona es muy poco frecuente. |
| Diagnóstico |
El diagnóstico se basa en la sospecha clínica, antecedentes de exposición a perros infectados, cultivos sanguíneos específicos para Brucella canis y serología (aglutinación en tubo, ELISA). El diagnóstico diferencial debe considerar otras causas de fiebre prolongada y linfadenitis. |
| Tratamiento |
Se recomienda una combinación de doxiciclina y rifampicina durante al menos 6 semanas. En infecciones graves, puede asociarse gentamicina. El tratamiento en perros es prolongado y la erradicación completa es difícil; a menudo se recomienda la esterilización y aislamiento del animal infectado. |
| Complicaciones |
Pueden aparecer infecciones crónicas, endocarditis, osteomielitis, abscesos hepáticos y recaídas tras tratamiento incompleto. En inmunosuprimidos, la evolución puede ser más grave y prolongada. |
| Prevención | Evitar el contacto directo con fluidos reproductivos de perros, usar guantes y mascarilla al manipular animales sospechosos, y realizar controles veterinarios regulares. El diagnóstico precoz en perros y su aislamiento son fundamentales para evitar la transmisión. |
| Conclusión | La brucelosis por Brucella canis es una zoonosis infradiagnosticada pero relevante en salud pública veterinaria. Fuente: Lucero NE et al. Emerg Infect Dis. 2010;16(12):2016–2017. | CDC https://www.cdc.gov/brucellosis/clinicians/brucella-canis.html |
