La bursitis séptica es una inflamación de la bursa causada por una infección bacteriana, en la que la bursa se llena de líquido y se inflama. Las bursas son pequeñas bolsas llenas de líquido que actúan como amortiguadores entre los huesos, tendones y músculos alrededor de las articulaciones. Esta condición puede causar dolor e hinchazón en la articulación afectada, y suele requerir tratamiento inmediato debido a su naturaleza infecciosa.
| Tipos |
Existen varios tipos de bursitis, pero la bursitis séptica específicamente se debe a una infección bacteriana. Es una de las formas menos comunes de bursitis y puede presentarse en diversas articulaciones, como el codo y la rodilla. |
| Síntomas |
Los síntomas de la bursitis séptica incluyen dolor intenso, hinchazón y enrojecimiento en la articulación afectada. También puede haber fiebre, escalofríos y malestar general. La zona afectada se siente caliente y es sensible al tacto. En casos avanzados, la infección puede diseminarse y provocar complicaciones graves. |
| Causas |
La bursitis séptica es causada principalmente por una infección bacteriana, con *Staphylococcus aureus* siendo la bacteria más común. Factores de riesgo incluyen heridas abiertas, condiciones como la diabetes, un sistema inmunológico debilitado, y el uso prolongado de medicamentos esteroides. |
| Diagnóstico |
El diagnóstico incluye una evaluación física y la aspiración del líquido de la bursa para detectar la presencia de bacterias. También se pueden realizar análisis de sangre y estudios de imágenes para confirmar la infección y evaluar su extensión. |
| Tratamiento |
El tratamiento se basa en antibióticos para combatir la infección, con frecuencia administrados por vía intravenosa en casos graves. En algunos casos, el líquido infectado debe drenarse y, en situaciones severas, puede ser necesaria una cirugía. Además, el reposo de la articulación y el uso de antiinflamatorios ayudan a aliviar los síntomas. |
| Complicaciones |
Si no se trata, la bursitis séptica puede diseminar la infección a otras partes del cuerpo, provocando una sepsis. La infección prolongada puede causar daños permanentes en la articulación, además de posibles abscesos que podrían requerir intervención quirúrgica. |
| Prevención | Para prevenir la bursitis séptica, es importante mantener una higiene adecuada, tratar heridas rápidamente y evitar la tensión innecesaria en las articulaciones propensas. Fortalecer los músculos alrededor de las articulaciones y usar equipo de protección, como rodilleras, también es útil para prevenir lesiones. |
| Conclusión | La bursitis séptica es la inflamación de una bursa (bolsa sinovial) ocasionada por una infección bacteriana, habitualmente por Staphylococcus aureus. Se manifiesta con dolor, enrojecimiento, calor local y limitación del movimiento en articulaciones como el codo u hombro. El diagnóstico se confirma mediante aspiración de líquido bursátil y cultivos. El tratamiento consiste en antibióticos (orales o intravenosos según la gravedad) y, a veces, drenaje o lavado quirúrgico. La detección temprana y la higiene adecuada previenen complicaciones como la extensión a tejidos adyacentes o la formación de abscesos. Referencia: UpToDate. (2023). Septic Bursitis. Recuperado de https://www.uptodate.com/ Fuente 1: American Academy of Orthopaedic Surgeons. (2022). Bursitis Overview. Recuperado de https://www.aaos.org/ |
