El carboprost es un análogo de la prostaglandina F2α utilizado para inducir el parto, controlar la hemorragia postparto y tratar el aborto retenido. Actúa estimulando la contracción del útero y reduciendo el sangrado mediante la vasoconstricción de los vasos sanguíneos uterinos.
| Tipos |
El carboprost está disponible en forma de solución inyectable. No existen diferentes tipos, pero se puede administrar por vía intramuscular o intrauterina según la indicación clínica. |
| Síntomas |
El carboprost se prescribe para inducir el parto en casos de embarazo prolongado, controlar la hemorragia postparto causada por atonía uterina y tratar el aborto retenido. Es una opción terapéutica en situaciones de emergencia obstétrica. |
| Causas |
El carboprost ayuda a reducir el sangrado excesivo después del parto y facilita la expulsión del feto en casos de aborto retenido. También induce contracciones uterinas efectivas para el parto. |
| Diagnóstico |
El diagnóstico para el uso de carboprost se basa en la evaluación clínica de la hemorragia postparto o la necesidad de inducción del parto. No se requieren pruebas específicas, pero puede realizarse una ecografía para confirmar el aborto retenido. |
| Tratamiento |
El carboprost se administra por vía intramuscular o intrauterina en dosis de 250 mcg, que pueden repetirse cada 15-90 minutos según sea necesario. La dosis total no debe exceder los 2 mg. |
| Complicaciones |
Los efectos adversos comunes incluyen náuseas, vómitos, diarrea y fiebre. En casos raros, puede causar broncoespasmo, hipertensión pulmonar y shock anafiláctico. |
| Prevención | Para minimizar los efectos adversos, se recomienda monitorear la presión arterial y la frecuencia cardíaca durante la administración. También es importante evitar su uso en pacientes con contraindicaciones, como asma o hipertensión pulmonar. |
| Conclusión | El carboprost es un análogo sintético de la prostaglandina F2α, utilizado principalmente para el manejo de la hemorragia posparto cuando otros métodos han fallado. Actúa promoviendo contracciones uterinas y facilitando la expulsión del contenido uterino. Su uso requiere monitorización estrecha debido a posibles efectos secundarios como náuseas, vómitos y broncoconstricción, siendo una herramienta de rescate en situaciones críticas. Fuente: Reitman E, et al. (1995). "Carboprost in postpartum hemorrhage" en Obstetrics & Gynecology. Kenny LC, et al. (2000). "Management of postpartum hemorrhage" en American Journal of Obstetrics and Gynecology. |
