Carboxiterapia

La carboxiterapia es un tratamiento estético y médico que consiste en la infusión subcutánea de dióxido de carbono (CO2) para mejorar la circulación sanguínea, estimular la producción de colágeno y reducir la apariencia de celulitis y estrías. Este método se utiliza también en el tratamiento de úlceras cutáneas y problemas circulatorios. El CO2 actúa promoviendo la vasodilatación y aumentando el suministro de oxígeno a los tejidos, lo que acelera la regeneración celular.

Tipos

Existen dos tipos principales de carboxiterapia: la médica, utilizada para tratar úlceras y problemas circulatorios, y la estética, enfocada en la reducción de celulitis, flacidez y estrías. Ambas técnicas utilizan equipos especializados para inyectar CO2 de manera controlada y segura en las capas profundas de la piel.

Síntomas

La carboxiterapia se recomienda para personas que buscan mejorar la apariencia de su piel, reducir la celulitis o tratar problemas circulatorios. También es útil en pacientes con úlceras cutáneas crónicas o cicatrices difíciles de tratar. Su aplicación debe ser realizada por profesionales capacitados para garantizar resultados óptimos y minimizar riesgos.

Causas

Durante la aplicación, los pacientes pueden experimentar una sensación de hormigueo o ligero dolor en las zonas tratadas. Después del tratamiento, es común observar enrojecimiento o hinchazón temporal. Estos síntomas suelen desaparecer en pocas horas. En casos raros, pueden presentarse moretones o infecciones si no se siguen protocolos de higiene adecuados.

Diagnóstico

El diagnóstico para la carboxiterapia incluye una evaluación médica completa para determinar si el paciente es candidato para el tratamiento. Se consideran factores como el historial médico, la condición de la piel y las expectativas del paciente. En casos de problemas circulatorios, se pueden realizar pruebas adicionales para confirmar la viabilidad del tratamiento.

Tratamiento

El tratamiento con carboxiterapia implica sesiones regulares donde se inyecta CO2 en las áreas seleccionadas. El número de sesiones varía según la condición a tratar y la respuesta individual. Cada sesión dura entre 20 y 30 minutos, y los resultados suelen ser visibles después de varias aplicaciones. Es importante seguir las recomendaciones post-tratamiento para maximizar los beneficios.

Complicaciones

Las complicaciones de la carboxiterapia son raras pero pueden incluir infecciones, moretones persistentes o reacciones alérgicas al CO2. En casos extremos, la inyección incorrecta puede causar embolias gaseosas. Por ello, es crucial que el procedimiento sea realizado por profesionales certificados en entornos clínicos adecuados.

Prevención

Para prevenir complicaciones, es esencial elegir clínicas certificadas y profesionales con experiencia en carboxiterapia. Los pacientes deben informar sobre alergias o condiciones médicas preexistentes. Además, seguir las indicaciones post-tratamiento, como evitar la exposición solar y mantener la piel hidratada, ayuda a reducir riesgos.

Conclusión La carboxiterapia consiste en la aplicación subcutánea de dióxido de carbono con fines terapéuticos y estéticos. Se cree que el CO2 mejora la microcirculación, promueve la lipólisis y estimula la formación de colágeno, lo que puede traducirse en una mejoría de la piel y en la reducción de grasa localizada. Sin embargo, la evidencia científica es limitada y los resultados varían según la técnica y la respuesta individual.

Fuente: Brandi C, et al. (2001). "Carboxytherapy for cosmetic use" en Aesthetic Plastic Surgery.
Paolillo FR, et al. (2019). "Mechanisms of action of carboxytherapy" en Dermatologic Therapy.
Scroll al inicio