Carmustina

La carmustina es un agente quimioterapéutico de la clase de las nitrosoureas, utilizado en el tratamiento de tumores cerebrales, linfomas y mieloma múltiple. Actúa alquilando el ADN, lo que impide la replicación celular y promueve la apoptosis de las células cancerosas.

Tipos

La carmustina está disponible en forma de solución inyectable y en implantes biodegradables para uso intracraneal. No existen diferentes tipos, pero las formulaciones pueden variar según la vía de administración.

Síntomas

La carmustina se prescribe para el tratamiento de tumores cerebrales primarios y metastásicos, linfomas y mieloma múltiple. Es especialmente útil en pacientes que no responden a otros tratamientos quimioterapéuticos.

Causas

La carmustina ayuda a reducir el tamaño de los tumores y controlar los síntomas asociados, como dolor, convulsiones y déficits neurológicos. También puede retrasar la progresión de la enfermedad.

Diagnóstico

El diagnóstico para el uso de carmustina se basa en la confirmación de tumores cerebrales o linfomas mediante pruebas de imagen como tomografías y resonancias magnéticas, así como biopsias para determinar el tipo de tumor.

Tratamiento

La carmustina se administra por vía intravenosa en dosis de 150-200 mg/m² cada 6 semanas. En el caso de implantes intracraneales, se colocan directamente en el sitio del tumor durante la cirugía.

Complicaciones

Los efectos adversos comunes incluyen mielosupresión, náuseas, vómitos y toxicidad pulmonar. En casos raros, puede causar daño hepático o renal.

Prevención

Para minimizar los efectos adversos, se recomienda el monitoreo regular de los recuentos sanguíneos y la función pulmonar. También es importante ajustar la dosis en pacientes con insuficiencia hepática o renal.

Conclusión La carmustina es un agente alquilante utilizado en el tratamiento de ciertos tumores cerebrales y linfomas. Su mecanismo de acción implica la formación de enlaces cruzados en el ADN, lo que conduce a la inhibición de la replicación celular y a la inducción de apoptosis. A pesar de su eficacia en algunos tipos de cáncer, su uso está limitado por su toxicidad, siendo necesaria una monitorización constante durante el tratamiento.

Fuente: Stewart AK, et al. (2000). "Carmustine in brain tumors" en Journal of Neuro-Oncology.
O’Brien SG, et al. (2003). "Carmustine in hematologic malignancies" en Blood.
Scroll al inicio