Cefaloridina es una cefalosporina de primera generación semisintética con estructura similar a cefalotina pero con mayor estabilidad frente a lactamasas bacterianas. Produce inhibición rápida de la síntesis de la pared celular, resultando bactericida. Tras IV, alcanza elevadas concentraciones en orina y tejidos urinarios, por lo que es útil en infecciones del tracto urinario.
| Tipos |
Disponibles viales de 500 mg y 1 g para reconstituir en solución salina. Su administración estándar es IV en perfusión de 20 min. No hay formulaciones orales ni de liberación prolongada. El polvo se almacena a temperatura ambiente y debe utilizarse dentro de las 8 horas tras la reconstitución. |
| Síntomas |
En piel y tejidos blandos, reduce rápidamente el eritema, edema y dolor. En infecciones urinarias, alivia disuria y urgencia miccional en 24–48 horas, con negativización de urocultivos en más del 80 % de pacientes al cuarto día de tratamiento. |
| Causas |
Indicada en cistitis complicada y pielonefritis por E. coli y Proteus mirabilis sensibles. También se usa en profilaxis en cirugías urológicas y ginecológicas de alto riesgo. Evitar en cepas productoras de ESBL. |
| Diagnóstico |
Confirmar con urocultivo y antibiograma (MIC ≤ 1 µg/mL para cefaloridina). Evaluar función renal y ecografía renal si hay obstrucción. Correlacionar clínica con laboratorio antes de instaurar terapia. |
| Tratamiento |
La pauta es 1 g IV cada 8 horas durante 7–14 días según respuesta. En profilaxis, 1 g IV preoperatorio y dosis extra si intervención supera 4 horas. Ajuste renohepático en insuficiencia moderada. |
| Complicaciones |
Efectos adversos: nefrotoxicidad leve, reacciones alérgicas, náuseas y vómitos. Riesgo de nefritis intersticial en tratamientos prolongados. Monitorizar creatinina y signos de hipersensibilidad. |
| Prevención | Control de función renal y pruebas de alergia antes de la primera dosis. Hidratación adecuada para prevenir nefrotoxicidad. Interrumpir si aparecen manifestaciones cutáneas graves. |
| Conclusión | Cefaloridina destaca en infecciones urinarias sensibles y profilaxis urológica. Su perfil de eficacia y distribución urinaria lo hace valioso, aunque requiere vigilancia renal. Fuentes: Brunton LL et al. *Goodman & Gilman’s* 13ª ed., 2018. |
