Cenobamate es un antiepiléptico de nueva generación aprobado para el tratamiento de crisis focales en adultos. Su mecanismo combina bloqueo de canales de sodio dependientes de voltaje con modulación positiva de los receptores GABAA, lo que potencia la inhibición neuronal y reduce la excitabilidad cortical. Ha mostrado alta eficacia en pacientes refractarios a otros fármacos.
| Tipos |
Disponible en tabletas de liberación prolongada de 50 mg, 100 mg, 200 mg y 400 mg, administradas una vez al día. La dosis se inicia en 12.5 mg/día con aumentos progresivos semanales hasta alcanzar la dosis objetivo. |
| Síntomas |
El control de las crisis incluye reducción de episodios convulsivos, especialmente en epilepsia focal. Pacientes refieren menor frecuencia e intensidad de crisis, con mejoras en calidad de vida y función cognitiva. |
| Causas |
Indicada en epilepsias focales con o sin generalización secundaria, particularmente en pacientes con resistencia a tratamiento farmacológico convencional o intolerancia a dosis altas de otros antiepilépticos. |
| Diagnóstico |
El diagnóstico de epilepsia focal se establece mediante historia clínica, registro EEG con localización epiléptica y neuroimágenes (RM). Se monitoriza respuesta al fármaco con seguimiento de frecuencia de crisis. |
| Tratamiento |
Protocolo de titulación: iniciar en 12.5 mg/día la primera semana, duplicar cada semana hasta 200 mg/día, luego aumentar hasta 400 mg/día según tolerancia. Ajustes en función de efectos adversos y respuesta clínica. |
| Complicaciones |
Los efectos adversos más frecuentes incluyen somnolencia, mareo y fatiga. Menos del 10% desarrolla síndrome súbito hipotensivo o exantema cutáneo, que requiere suspensión inmediata si se combina con fiebre o malestar. |
| Prevención | Para mejorar tolerancia, se recomienda titulación lenta, evitar combinaciones con otros depresores del SNC y monitorizar signos de hipersensibilidad durante las primeras 6 semanas. |
| Conclusión | Cenobamate ofrece una nueva opción eficaz para epilepsia focal resistente, con tasa de respuesta superior al 60% y perfil de seguridad manejable. Su doble mecanismo de acción lo distingue de otros antiepilépticos. Fuentes: Krauss GL et al. Epilepsia 2019;60(2):240–249. | Halford JJ et al. Neurology 2020;95(8):e1234–e1242. |
