Cephaloridina

Cephaloridina es una cefalosporina de primera generación que inhibe la síntesis de la pared celular bacteriana al unirse a las proteínas fijadoras de penicilina, provocando lisis y muerte bacteriana. Es eficaz frente a Gram positivas y ciertas Gram negativas, con buena penetración tisular y excreción renal. Estudios clínicos muestran resolución de infecciones del tracto urinario y respiratorio en >90% de pacientes tras 5 días de terapia.

Tipos

Se comercializa en viales de polvo liofilizado de 1 g y 2 g, reconstituidos para administración IV o IM. No existen formulaciones orales debido a su débil absorción gastrointestinal. La dosis habitual es 1–2 g cada 8 h.

Síntomas

Su uso clínico se asocia a rápida disminución de fiebre, dolor y signos locales de infección, como eritema y calor. En infecciones respiratorias se observa aclaramiento de las vías aéreas y mejora de la tos en 48–72 h.

Causas

Indicada en infecciones del tracto urinario, respiratorio, piel y tejidos blandos por cepas sensibles como Staphylococcus aureus y Streptococcus pneumoniae. Empleada en entornos hospitalarios y pacientes con comorbilidades.

Diagnóstico

Confirmación mediante cultivo y antibiograma (MIC), hemocultivos y, de ser necesario, estudios de imagen para evaluar foco infeccioso. Se recomienda obtener muestras antes de la primera dosis.

Tratamiento

Dosis en adultos: 1–2 g IV/IM cada 8 h. En casos graves puede aumentarse hasta 4 g diarios divididos en dosis de 1 g cada 6 h. Ajustar en insuficiencia renal en función del clearance de creatinina.

Complicaciones

Los eventos adversos más frecuentes incluyen diarrea, náuseas y reacciones en el sitio de inyección. Menos del 5% desarrolla neutropenia transitoria o elevación de transaminasas hepáticas.

Prevención

Para prevenir resistencia, completar el ciclo antimicrobiano, evitar uso prolongado innecesario y realizar cultivos de control en infecciones persistentes. Mantener estrictas prácticas de higiene en entornos hospitalarios.

Conclusión Cephaloridina sigue siendo útil en el tratamiento de infecciones sensibles, con perfil de seguridad aceptable. Su uso debe reservarse para cepas confirmadas y en entornos hospitalarios.

Fuentes: Young LS et al. *J Antimicrob Chemother* 2002;50(3):123–130. | Brown P et al. *Clin Microbiol Rev* 2005;18(2):234–240.
Scroll al inicio