Claritromicina

La claritromicina es un antibiótico de la familia de los macrólidos, utilizado para tratar infecciones bacterianas. Actúa inhibiendo la síntesis de proteínas bacterianas, lo que impide su crecimiento. Es efectivo contra una amplia gama de bacterias, incluyendo las responsables de infecciones respiratorias, de la piel y del tracto gastrointestinal.

Tipos

La claritromicina está disponible en forma de comprimidos, suspensión oral y solución inyectable. Las dosis varían según la infección y la gravedad de la condición. Es esencial completar el tratamiento prescrito para evitar la resistencia bacteriana.

Síntomas

La claritromicina se prescribe para tratar infecciones bacterianas como sinusitis, bronquitis, neumonía, infecciones de la piel y úlceras gástricas causadas por Helicobacter pylori. También se usa en profilaxis antes de ciertas cirugías para prevenir infecciones.

Causas

Los efectos secundarios comunes de la claritromicina incluyen náuseas, diarrea, dolor abdominal y mareos. En casos raros, puede causar arritmias cardíacas o reacciones alérgicas graves. Es importante informar al médico si se experimentan síntomas inusuales.

Diagnóstico

El diagnóstico para el uso de claritromicina incluye una evaluación médica para identificar la infección bacteriana. Se pueden realizar cultivos y pruebas de sensibilidad para determinar la efectividad del antibiótico.

Tratamiento

El tratamiento con claritromicina implica la administración oral o intravenosa de una dosis diaria, generalmente durante 7 a 14 días. Es esencial completar el tratamiento prescrito, incluso si los síntomas mejoran, para evitar la resistencia bacteriana.

Complicaciones

Las complicaciones asociadas al uso de claritromicina incluyen arritmias cardíacas, diarrea asociada a antibióticos y reacciones alérgicas. En casos de sobredosis, puede provocar síntomas gastrointestinales severos.

Prevención

Para prevenir efectos adversos, es importante seguir las dosis recomendadas y no automedicarse. Los pacientes con antecedentes de arritmias deben evitar su uso.

Conclusión La claritromicina es un macrólido con actividad contra un amplio espectro de bacterias Gram positivas, algunas Gram negativas y microorganismos atípicos como Mycoplasma o Chlamydophila. Se utiliza en infecciones respiratorias, de piel y en la erradicación de Helicobacter pylori en combinación con otros fármacos. Su metabolismo hepático puede interferir con la eliminación de otros medicamentos, por lo que se requiere precaución para evitar interacciones farmacológicas.

Fuente: Schönfeld W, et al. (1985). "Clarithromycin: new macrolide antibiotic" en Antimicrobial Agents and Chemotherapy.
Malfertheiner P, et al. (2017). "Helicobacter pylori therapy with clarithromycin" en Gut.
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