La cortisona es un glucocorticoide sintético de actividad intermedia, con potentes efectos antiinflamatorios, inmunosupresores y metabólicos. Se convierte in vivo en hidrocortisona (cortisol), actuando sobre receptores nucleares que regulan la transcripción de genes implicados en respuesta inflamatoria y metabolismo. Su semivida biológica de 8-12 horas permite dosificación 1-2 veces al día para condiciones crónicas, con menor riesgo de supresión adrenal que glucocorticoides más potentes.
| Tipos |
Disponible en tabletas de 5, 10 y 25 mg para administración oral, solución inyectable (25 mg/ml) para vía IM, y formulaciones tópicas (crema al 1%). No hay presentación IV. Las tabletas tienen biodisponibilidad del 80-90% y pueden dividirse. La forma tópica tiene bajo riesgo sistémico por absorción mínima en piel intacta. Alternativa a prednisona en pacientes con intolerancia hepática a la activación metabólica. |
| Síntomas |
En enfermedades inflamatorias (ej. artritis reumatoide), reduce dolor, tumefacción y rigidez matutina en 24-48 horas. En alergias severas, controla prurito y edema en 4-6 horas. El efecto máximo requiere 2-3 días de tratamiento continuo. Los síntomas de supresión adrenal (astenia, hipotensión) pueden aparecer tras 2 semanas de uso continuo si se suspende abruptamente. |
| Causas |
Indicada en insuficiencia adrenal, artritis inflamatorias, enfermedades autoinmunes (lupus, vasculitis), reacciones alérgicas severas y profilaxis de rechazo de trasplante. La forma tópica se usa en dermatitis alérgicas/irritativas. También como prueba diagnóstica en evaluación del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal. |
| Diagnóstico |
El uso terapéutico requiere diagnóstico preciso de la condición subyacente (ej. pruebas reumatológicas, biopsias). En insuficiencia adrenal, se confirma con test de estimulación con ACTH. Monitorizar glucosa, electrolitos y presión arterial periódicamente durante tratamiento crónico. Evaluar densidad ósea en terapias >3 meses. |
| Tratamiento |
Dosis fisiológica (reemplazo adrenal): 25-37.5 mg/día en 2 dosis (2/3 mañana, 1/3 tarde). Dosis farmacológica: 50-300 mg/día según gravedad, reduciendo gradualmente a mínima efectiva. Para alergias agudas: 100-200 mg IM dosis única. Suspensión gradual obligatoria tras >2 semanas de uso (reducir 10-20% cada 3-7 días). Tomar con alimentos para minimizar irritación GI. |
| Complicaciones |
Efectos adversos incluyen hiperglucemia, osteoporosis, supresión adrenal, cataratas, fragilidad capilar y mayor riesgo infeccioso. Uso prolongado puede causar síndrome de Cushing iatrogénico. Contraindicado en infecciones sistémicas no controladas, úlcera péptica activa y psicosis. |
| Prevención | Suplementar con calcio/vitamina D en tratamientos >1 mes. Considerar profilaxis con omeprazol en pacientes con riesgo GI. Monitorizar glucosa en diabéticos. Vacunación actualizada previa a terapia inmunosupresora. Educación sobre signos de infección y adherencia a pauta de reducción gradual. |
| Conclusión | La cortisona sigue siendo un pilar en el manejo de condiciones inflamatorias y alérgicas graves, requiriendo balance entre beneficios terapéuticos y riesgos metabólicos. Su uso racional con monitorización adecuada maximiza resultados clínicos. Fuentes: NIH Steroid Guidelines 2023 • Bornstein SR et al. Lancet Diabetes Endocrinol 2022;4(3):236-246. |
