El derrame pericárdico es la acumulación de líquido en el espacio pericárdico por desequilibrio entre producción y reabsorción. Puede ser seroso, hemorrágico, purulento o quiloso y obedecer a causas infecciosas, inflamatorias, neoplásicas, metabólicas o traumáticas. Su repercusión clínica depende del volumen y sobre todo de la rapidez de instalación; el incremento súbito puede provocar taponamiento cardiaco.
| Tipos |
Se clasifica por etiología (viral/idiopático, neoplásico, autoinmune, urémico, posquirúrgico, traumático), por volumen (pequeño, moderado, grande) y por hemodinámica (sin compromiso vs. con taponamiento). La cronicidad se define por persistencia >3 meses. El análisis del líquido orienta a exudado/trasudado y presencia de células malignas o gérmenes. |
| Síntomas |
Disnea progresiva, dolor torácico pleurítico o opresivo, ortopnea y tos seca. En taponamiento aparecen hipotensión, taquicardia, ingurgitación yugular, pulsus paradoxus y ruidos cardiacos velados (tríada de Beck). Puede haber fiebre y malestar en etiologías infecciosas o inflamatorias. |
| Causas |
Infecciones virales y bacterianas (incluida tuberculosis), neoplasias (pulmón, mama, linfomas), enfermedades autoinmunes (lupus), uremia, hipotiroidismo, síndrome pospericardiotomía, trauma y complicaciones de procedimientos. Fármacos (hidralazina, isoniazida) raramente inducen pericarditis con derrame. |
| Diagnóstico |
El ecocardiograma es la prueba de elección para cuantificar el derrame y valorar signos de taponamiento (colapso de cavidades derechas, variación respiratoria de flujos). La Rx puede mostrar silueta ‘en botella’ en grandes volúmenes. Analítica y pruebas etiológicas según sospecha; el líquido pericárdico se estudia cuando se drena por indicación clínica. Diferencial con cardiomiopatías y insuficiencia cardiaca. |
| Tratamiento |
Derrames pequeños/moderados sin compromiso: AINEs y colchicina si hay pericarditis, más reposo y control. En taponamiento o sospecha neoplásica/infecciosa purulenta: pericardiocentesis guiada por eco, con drenaje y estudio. En recidivas: ventana pericárdica o pericardiectomía parcial. Tratar la causa subyacente (oncológica, infecciosa, uremia, autoinmunidad). |
| Complicaciones |
Taponamiento cardiaco potencialmente mortal, recurrencias, pericarditis constrictiva y complicaciones del drenaje (lesión de miocardio, arritmias, infección). El retraso terapéutico aumenta morbimortalidad, especialmente en neoplásicos y purulentos. |
| Prevención | Control de factores predisponentes (uremia, hipotiroidismo), seguimiento de pacientes oncológicos, profilaxis antiinflamatoria en pospericardiotomía según guías y atención precoz a síntomas de alarma. Vacunación y tratamiento oportuno de infecciones respiratorias reducen episodios virales. |
| Conclusión | El derrame pericárdico requiere estratificación hemodinámica y etiológica. El ecocardiograma guía decisiones; la pericardiocentesis oportuna salva vidas en taponamiento, mientras el manejo etiológico previene recurrencias. |
