Endocarditis aguda y subaguda

La endocarditis es la infección del endocardio (revestimiento interno del corazón) que suele involucrar las válvulas cardiacas. Puede ser aguda, con curso rápido y virulento, o subaguda, de progresión más lenta y síntomas menos intensos. Está principalmente causada por bacterias que invaden el torrente sanguíneo.

Tipos

– **Endocarditis Aguda:** Generalmente por bacterias altamente patógenas (Staphylococcus aureus), provoca deterioro valvular rápido.

– **Endocarditis Subaguda:** Causada por microorganismos menos virulentos (Streptococcus viridans), con síntomas graduales.

– **Endocarditis en Dispositivos:** Involucra marcapasos o prótesis valvulares.

Síntomas

La siembra hematógena de bacterias en una superficie endocárdica lesionada o en válvulas degeneradas constituye la causa principal. Procedimientos dentales, quirúrgicos o infecciones distantes pueden originar la bacteriemia. El uso de drogas intravenosas es un factor de riesgo relevante.

Causas

Fiebre, escalofríos, sudoración nocturna, fatiga. Pueden presentarse soplos cardíacos nuevos o cambiantes. En la endocarditis subaguda surgen manifestaciones inespecíficas como anorexia y pérdida de peso, mientras que la aguda se acompaña de deterioro rápido y signos de sepsis.

Diagnóstico

Los criterios de Duke (clínicos, microbiológicos y ecocardiográficos) sustentan el diagnóstico. Se realizan hemocultivos seriados para identificar el patógeno y un ecocardiograma (transtorácico o transesofágico) para visualizar vegetaciones y afectación valvular. La VSG y la PCR suelen estar elevadas.

Tratamiento

Se basa en antibióticos intravenosos de amplio espectro y larga duración (4-6 semanas), ajustados según el antibiograma. En complicaciones (abscesos, insuficiencia valvular aguda), puede requerirse cirugía valvular de urgencia. El seguimiento estrecho de los hemocultivos y la función cardíaca es esencial.

Complicaciones

La destrucción valvular genera insuficiencia cardiaca. La embolización séptica a cerebro, pulmones u otros órganos conlleva infartos e infecciones metastásicas. La endocarditis no tratada o refractaria conduce a un pronóstico muy desfavorable, con alta mortalidad.

Prevención

La profilaxis antibiótica en procedimientos dentales o invasivos se indica en pacientes con alto riesgo (válvulas protésicas, historia previa de endocarditis). La higiene bucal adecuada y el control de infecciones en usuarios de vías venosas son vitales para evitar la bacteriemia.

Conclusión La endocarditis es la inflamación del endocardio, generalmente de las válvulas cardíacas, causada por bacterias o, en menor medida, por hongos. La forma aguda se desarrolla rápidamente y puede producir daño valvular severo en poco tiempo, mientras que la subaguda tiene un curso más lento. Los síntomas incluyen fiebre, soplos cardíacos, lesiones cutáneas y fenómenos embólicos. El diagnóstico se basa en hemocultivos y ecocardiografía. El tratamiento consiste en antibióticos prolongados y, en algunos casos, cirugía valvular. La detección precoz y la profilaxis en pacientes de riesgo son fundamentales para evitar complicaciones potencialmente mortales.

Referencia:
UpToDate. (2023). Infective Endocarditis. Recuperado de https://www.uptodate.com/

Fuente 1:
American Heart Association. (2022). Endocarditis Management. Recuperado de https://www.heart.org/
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