Enfermedades de las glándulas salivales

Las glándulas salivales son estructuras encargadas de producir y secretar saliva, esencial para la digestión y la protección de la cavidad bucal. Las enfermedades de las glándulas salivales incluyen infecciones, inflamaciones, obstrucciones y tumores que afectan la producción y el flujo salival.

Tipos

– Sialoadenitis: Inflamación de las glándulas salivales, a menudo causada por infecciones bacterianas o virales.

– Sialolitiasis: Presencia de cálculos en los conductos salivales que obstruyen la salida de saliva.

– Tumores benignos y malignos: Como el adenoma pleomorfo o el carcinoma mucoepidermoide.

– Síndrome de Sjögren: Trastorno autoinmune que afecta la producción de saliva y lágrimas.

Síntomas

Pueden ser infecciosas (virus de paperas, bacterias), obstructivas (cálculos), autoinmunes (síndrome de Sjögren) o neoplásicas. Factores como la deshidratación, la mala higiene bucal y ciertos fármacos pueden predisponer a la sialoadenitis.

Causas

Dolor e hinchazón en la zona de la glándula afectada, sequedad bucal, dificultad para masticar o deglutir y, en casos infecciosos, fiebre y malestar general. En tumores, el crecimiento puede ser lento e indoloro hasta estadios avanzados.

Diagnóstico

La exploración física, la ecografía de glándulas salivales y la sialografía son pruebas habituales. En sospecha de tumores, se realizan biopsias o estudios de imagen más detallados (TAC, RM). El análisis de la saliva y los exámenes serológicos ayudan a descartar causas autoinmunes.

Tratamiento

Depende de la etiología: antibióticos para infecciones, cirugía para retirar cálculos o tumores, fármacos inmunosupresores en el síndrome de Sjögren y medidas para estimular la secreción de saliva (hidratación, sustitutos salivales).

Complicaciones

Las infecciones recurrentes, la formación de abscesos y la estenosis de los conductos salivales pueden comprometer la función glandular. En tumores malignos, la invasión local y la metástasis representan la principal amenaza.

Prevención

Una adecuada higiene bucal, la hidratación constante y el control de factores de riesgo (tabaco, fármacos que reducen el flujo salival) contribuyen a prevenir enfermedades de las glándulas salivales. El diagnóstico temprano de obstrucciones o lesiones mejora el pronóstico.

Conclusión Las enfermedades de las glándulas salivales abarcan desde procesos infecciosos y obstructivos hasta neoplásicos, todos con potencial de alterar la producción salival y la calidad de vida del paciente. Un abordaje integral y el tratamiento oportuno son esenciales para evitar complicaciones y preservar la función glandular.

Fuente: Basado en guías clínicas y literatura médica actualizada.
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