Enfermedades eosinofílicas digestivas

Las enfermedades eosinofílicas digestivas (EED) comprenden un grupo de patologías crónicas en las que los eosinófilos infiltrados dañan la mucosa del tracto gastrointestinal. Incluyen esofagitis, gastritis, gastroenteritis y colitis eosinofílica. Se caracterizan por una respuesta inmune aberrante frente a antígenos alimentarios y ambientales que provoca inflamación persistente, engrosamiento de la pared y dismotilidad, lo que se traduce en síntomas como disfagia, dolor abdominal y malabsorción nutricional.

Tipos

Las EED se clasifican según la localización predominante de la infiltración: esofagitis eosinofílica (EEo), gastritis eosinofílica, gastroenteritis eosinofílica y colitis eosinofílica. La EEo es la más frecuente y se diagnostica con ≥15 eosinófilos por campo de alto poder en biopsia esofágica. Cada subtipo presenta patrones endoscópicos y clínicos diferentes, lo que obliga a un enfoque individualizado.

Síntomas

Los pacientes pueden presentar disfagia, impactación alimentaria, reflujo refractario, dolor epigástrico, diarrea y pérdida de peso. En niños se añade retraso pondero–estatural. La severidad depende de la carga inflamatoria y del grado de remodelación tisular, y suele fluctuar con la exposición a alérgenos específicos o infecciones intercurrentes.

Causas

La etiología es multifactorial: predisposición genética con polimorfismos de TSLP y CAPN14, disbiosis, alteración de barrera epitelial y sensibilización IgE‐independiente a proteínas alimentarias. El eje IL-5/IL-13 favorece el reclutamiento de eosinófilos y la producción de eotaxinas que perpetúan la inflamación tisular.

Diagnóstico

Requiere endoscopia con múltiples biopsias, conteo eosinofílico y exclusión de otras causas de eosinofilia gastrointestinal. Se complementa con pH-impedanciometría, pruebas cutáneas o séricas de alergia y resonancia abdominal para descartar complicaciones estenosantes.

Tratamiento

Incluye dietas de eliminación (empírica de seis alimentos, dirigida por pruebas de alergia o elemental), corticoides tópicos (budesonida viscosa, fluticasona) y, en casos refractarios, biológicos como dupilumab o benralizumab. La dilatación endoscópica se reserva para estenosis fibrosas sintomáticas.

Complicaciones

La fibrosis submucosa conduce a estenosis esofágica; la malabsorción puede desencadenar déficit nutricionales; y la perforación esofágica, aunque rara, es una urgencia quirúrgica. La calidad de vida se ve afectada por dolor crónico y restricciones dietéticas prolongadas.

Prevención

La identificación temprana de alérgenos desencadenantes, la adherencia a dietas de eliminación y la monitorización endoscópica anual permiten prevenir daño fibroestenótico irreversible. Educar al paciente en técnicas de masticación y consistencias seguras reduce el riesgo de impactación.

Conclusión Las EED son patologías emergentes con impacto significativo en nutrición y calidad de vida. Un abordaje multidisciplinario entre gastroenterólogos, alergólogos y nutricionistas mejora los desenlaces y minimiza complicaciones a largo plazo.

Fuentes: Dellon ES. *Gastroenterology* 2024;166(5):1305-1320. | Lucendo AJ. *Nat Rev Gastroenterol Hepatol* 2023;20(9):560-573.
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