Enfermedades reumáticas de la válvula tricúspide

La válvula tricúspide, ubicada entre la aurícula y el ventrículo derecho, también puede verse afectada por el proceso reumático. La inflamación crónica produce engrosamiento de las valvas y alteración del anillo valvular, provocando estenosis, regurgitación o ambas alteraciones simultáneamente.

Tipos

– **Estenosis Tricuspídea:** Disminución del orificio, obstaculizando el flujo desde la aurícula derecha.

– **Regurgitación Tricuspídea:** Incompetencia en el cierre, con reflujo hacia la aurícula derecha.

– **Forma Mixta:** Coexistencia de estenosis y regurgitación en distintos grados.

Síntomas

Tras la fiebre reumática, la afectación tricuspídea suele ser menos frecuente que la mitral o la aórtica. No obstante, en valvulopatías reumáticas múltiples, también se observa daño tricuspídeo progresivo.

Causas

La estenosis tricuspídea importante puede generar ingurgitación yugular, edema periférico y hepatomegalia (signos de insuficiencia cardiaca derecha). La regurgitación intensa se asocia a distensión venosa cervical prominente, palpitaciones y fatiga al esfuerzo.

Diagnóstico

El examen clínico (auscultación de soplos holosistólicos o diastólicos a nivel paraesternal derecho) y el ecocardiograma permiten determinar la severidad y el tipo de lesión valvular. El cateterismo cardiaco o la resonancia pueden aclarar el impacto hemodinámico y la anatomía del ventrículo derecho.

Tratamiento

La corrección quirúrgica (valvuloplastia o reemplazo valvular) se indica en casos sintomáticos severos, especialmente si coexisten lesiones en válvulas izquierdas. El tratamiento médico busca controlar la sobrecarga de volumen o de presión, con diuréticos y fármacos para la disfunción ventricular derecha. El seguimiento a largo plazo es esencial.

Complicaciones

La insuficiencia cardiaca derecha, el riesgo de arritmias auriculares y la hipertensión pulmonar secundaria al retorno venoso perjudicado son complicaciones graves. En cuadros avanzados, la congestión sistémica provoca un marcado deterioro de la calidad de vida.

Prevención

Inicia en el control de la fiebre reumática y la profilaxis antibiótica. Dado que suele presentarse junto a otras valvulopatías, el seguimiento cardiológico continuo es decisivo para indicar el tratamiento quirúrgico en el momento oportuno y evitar complicaciones de la afectación derecha.

Conclusión Las enfermedades reumáticas de la válvula tricúspide derivan del daño ocasionado por la fiebre reumática, la cual provoca un proceso inflamatorio crónico que puede deformar la válvula y afectar su función. Esto se traduce en estenosis o insuficiencia tricuspídea, con signos de insuficiencia cardíaca derecha como edemas y hepatomegalia. El diagnóstico se confirma mediante ecocardiografía y el tratamiento incluye control de la infección estreptocócica y fármacos para reducir la carga circulatoria. En casos graves, puede requerirse cirugía de reparación o reemplazo valvular. La prevención de la fiebre reumática mediante antibióticos adecuados es esencial para evitar la progresión de estas lesiones.

Referencia:
UpToDate. (2023). Rheumatic Tricuspid Valve Disease. Recuperado de https://www.uptodate.com/

Fuente 1:
American College of Cardiology. (2022). Rheumatic Heart Disease. Recuperado de https://www.acc.org/
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