Epididimitis bacteriana

La epididimitis bacteriana es una inflamación del epidídimo, una estructura tubular situada detrás de los testículos, causada por infecciones bacterianas. Las bacterias más comunes incluyen Escherichia coli, Chlamydia trachomatis y Neisseria gonorrhoeae. La enfermedad afecta principalmente a hombres jóvenes sexualmente activos o a mayores con antecedentes de infecciones del tracto urinario.

Tipos

La epididimitis bacteriana se clasifica según su causa:

– Epididimitis bacteriana aguda: Aparece de forma rápida y se asocia con dolor intenso y síntomas inflamatorios.

– Epididimitis bacteriana crónica: Evoluciona lentamente y puede causar molestias recurrentes durante meses.

– Epididimitis subaguda: Se encuentra entre los extremos agudo y crónico.

Síntomas

Las causas comunes incluyen:

– Infecciones de transmisión sexual: Por Chlamydia trachomatis y Neisseria gonorrhoeae.

– Infecciones del tracto urinario: Asociadas a Escherichia coli en hombres mayores.

– Procedimientos médicos: Uso de catéteres urinarios o cirugía reciente en el área genital.

– Factores de riesgo: Prácticas sexuales de riesgo, obstrucción urinaria y actividad física excesiva.

Causas

Los síntomas más frecuentes de la epididimitis bacteriana incluyen:

– Dolor e hinchazón en uno o ambos testículos.

– Sensación de calor y enrojecimiento en la piel del escroto.

– Micción frecuente, dolorosa o con ardor.

– Secreción uretral y fiebre en infecciones avanzadas.

– Malestar general y dolor abdominal bajo.

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza mediante:

– Examen físico: Evaluación del dolor y la hinchazón en el escroto.

– Análisis de orina: Para identificar infecciones del tracto urinario.

– Cultivo de secreción uretral: Para detectar patógenos de transmisión sexual.

– Ultrasonido escrotal: Para descartar torsión testicular y evaluar la inflamación.

Tratamiento

El tratamiento incluye:

– Antibióticos: Dependiendo del agente causal, como doxiciclina para infecciones por Chlamydia o ciprofloxacino para infecciones urinarias.

– Antiinflamatorios: Para aliviar el dolor y la inflamación.

– Reposo y elevación del escroto: Para reducir el dolor y mejorar el flujo sanguíneo.

– Tratamiento de la pareja: En casos de infecciones de transmisión sexual.

Complicaciones

Sin tratamiento, la epididimitis bacteriana puede causar:

– Abscesos escrotales: Acumulación de pus en el epidídimo.

– Infertilidad: Debido a daño permanente en el epidídimo.

– Orquitis: Inflamación de los testículos asociada a la infección.

– Diseminación sistémica: Desarrollo de septicemia en infecciones graves.

Prevención

Las medidas preventivas incluyen:

– Uso de preservativos para prevenir infecciones de transmisión sexual.

– Tratamiento temprano de infecciones del tracto urinario.

– Evitar prácticas sexuales de alto riesgo.

– Mantener una adecuada higiene genital y consultar al médico ante síntomas urinarios o genitales.

Conclusión La epididimitis bacteriana es la inflamación del epidídimo causada con mayor frecuencia por infecciones de transmisión sexual (Chlamydia trachomatis, Neisseria gonorrhoeae) en jóvenes, o por bacterias uropatógenas en hombres mayores. Se presenta con dolor escrotal unilateral, edema y, a menudo, disuria o secreción uretral. El diagnóstico se basa en la exploración física, análisis de orina y cultivos. El tratamiento consiste en antibióticos dirigidos según el agente etiológico, antiinflamatorios y, a veces, soporte escrotal. La detección y el tratamiento oportunos previenen complicaciones como la orquitis o la infertilidad.

Referencia:
UpToDate. (2023). Bacterial Epididymitis. Recuperado de https://www.uptodate.com/

Fuente 1:
CDC. (2022). STI Treatment Guidelines. Recuperado de https://www.cdc.gov/
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