La escabiosis, comúnmente conocida como sarna, es una enfermedad de la piel causada por el ácaro Sarcoptes scabiei var. hominis. Este parásito excava túneles en las capas superficiales de la piel para depositar sus huevos, lo que provoca una reacción inflamatoria intensa. La enfermedad es altamente contagiosa y se transmite a través del contacto directo prolongado con una persona infectada o mediante ropa y objetos contaminados. Es una afección común en entornos con alta densidad de población y condiciones de higiene deficientes.
| Tipos |
La escabiosis puede clasificarse en: – Escabiosis clásica: Caracterizada por picazón intensa y lesiones típicas como pápulas y túneles. – Escabiosis nodular: Presenta nódulos inflamatorios en zonas específicas, como genitales y axilas. – Escabiosis costrosa (Noruega): Una forma grave que afecta a personas inmunocomprometidas, con costras gruesas que contienen gran cantidad de ácaros. – Escabiosis atípica: Se observa en pacientes con tratamiento parcial o crónico. |
| Síntomas |
La enfermedad es causada por el ácaro Sarcoptes scabiei var. hominis. Los factores de riesgo incluyen: – Contacto cercano y prolongado con personas infectadas. – Condiciones de hacinamiento, como refugios, cárceles y asilos. – Higiene deficiente o acceso limitado a recursos sanitarios. – Inmunosupresión debido a enfermedades crónicas o tratamientos. El ciclo de vida del ácaro, que incluye la puesta de huevos y su desarrollo en larvas y adultos, perpetúa la infestación si no se trata adecuadamente. |
| Causas |
Los síntomas suelen aparecer de 2 a 6 semanas después de la infestación inicial y pueden incluir: – Picazón intensa: Empeora durante la noche y afecta la calidad del sueño. – Lesiones cutáneas: Incluyen pápulas, vesículas, túneles lineales y costras, especialmente en pliegues corporales como manos, muñecas, axilas, cintura y genitales. – Lesiones secundarias: Por rascado, como infecciones bacterianas secundarias (impétigo). – Costras extensas: En formas graves, como la escabiosis costrosa. |
| Diagnóstico |
El diagnóstico de la escabiosis se basa en: – Examen clínico: Identificación de lesiones cutáneas características y localización de los túneles. – Microscopía: Detección del ácaro, huevos o heces en muestras de piel raspada. – Pruebas clínicas: Uso de dermatoscopía para visualizar los ácaros y sus túneles. – Diagnóstico diferencial: Diferenciar la escabiosis de otras afecciones como dermatitis atópica, eczema o infecciones fúngicas. |
| Tratamiento |
El tratamiento de la escabiosis incluye: – Permetrina tópica: Fármaco de primera línea aplicado en todo el cuerpo, excepto en el rostro. – Ivermectina oral: Alternativa o complemento para casos graves o en personas inmunocomprometidas. – Benzil benzoato: Otra opción tópica eficaz en ciertas regiones. – Tratamiento simultáneo: De todas las personas en contacto cercano con el paciente, incluso si están asintomáticas. – Cuidado de ropa y objetos: Lavado a alta temperatura o aislamiento de ropa y ropa de cama durante al menos 72 horas. |
| Complicaciones |
Las complicaciones incluyen: – Infecciones bacterianas secundarias: Como impétigo o celulitis debido al rascado excesivo. – Glomerulonefritis postestreptocócica: Asociada con infecciones bacterianas secundarias graves. – Diseminación sistémica: En pacientes inmunocomprometidos con escabiosis costrosa. |
| Prevención | Las medidas preventivas incluyen: – Evitar el contacto cercano prolongado con personas infectadas. – Mantener una higiene adecuada y lavar regularmente la ropa de cama y las prendas personales. – Realizar tratamiento profiláctico en contactos cercanos de personas diagnosticadas. – Mejorar las condiciones de higiene en comunidades vulnerables. |
| Conclusión | La escabiosis, también llamada sarna, es una infestación de la piel causada por el ácaro Sarcoptes scabiei var. hominis, que se transmite principalmente por contacto directo prolongado. Se caracteriza por un intenso prurito, especialmente nocturno, y la aparición de surcos en la piel donde el ácaro se aloja. Las lesiones se localizan con frecuencia en espacios interdigitales, muñecas y región genital. El diagnóstico se realiza clínicamente y puede confirmarse con raspados cutáneos. El tratamiento de primera línea es la permetrina tópica, complementada con medidas higiénicas y la evaluación de contactos cercanos. Un diagnóstico y manejo oportunos previenen la propagación y las complicaciones secundarias a infecciones bacterianas. Referencia: MedlinePlus. (2023). Scabies. Recuperado de https://medlineplus.gov/ Fuente 1: World Health Organization. (2022). Scabies Fact Sheet. Recuperado de https://www.who.int/ |
