Estrongiloidosis

La estrongiloidosis es una infección parasitaria causada por el nematodo Strongyloides stercoralis. Este parásito puede infectar al ser humano a través del contacto con suelo contaminado con heces que contienen larvas infectantes. Es una enfermedad que puede volverse crónica y potencialmente mortal en personas inmunocomprometidas debido al síndrome de hiperinfestación.

Tipos

Existen diferentes formas clínicas de la estrongiloidosis:

– Infección asintomática: Los pacientes no presentan síntomas pero actúan como reservorios.

– Estrongiloidosis no complicada: Caracterizada por síntomas gastrointestinales leves como dolor abdominal y diarrea.

– Síndrome de hiperinfestación: Ocurre en pacientes inmunocomprometidos, con diseminación masiva del parásito a múltiples órganos, causando complicaciones graves.

Síntomas

La enfermedad es causada por la penetración de larvas filariformes de Strongyloides stercoralis a través de la piel, generalmente al caminar descalzo sobre suelo contaminado. Factores de riesgo incluyen:

– Exposición a ambientes rurales o tropicales con saneamiento deficiente.

– Uso de corticosteroides o inmunosupresores.

– Inmunosupresión asociada a VIH/SIDA o cáncer.

Causas

Los síntomas dependen del estado inmunológico del huésped y la carga parasitaria. Incluyen:

– Dolor abdominal, diarrea crónica o alternancia con estreñimiento.

– Lesiones cutáneas pruriginosas en el área perianal o en puntos de entrada del parásito.

– Tos, dificultad respiratoria y sibilancias en casos de migración larvaria pulmonar.

– Pérdida de peso, fiebre y sepsis en casos graves.

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza mediante:

– Examen de heces: Identificación de larvas en muestras de heces frescas o concentradas.

– Pruebas serológicas: Detección de anticuerpos específicos en pacientes con infecciones crónicas.

– Cultivo de heces: Método Baermann para incrementar la sensibilidad diagnóstica.

– Pruebas moleculares: Detección de ADN del parásito mediante PCR en casos complejos.

Tratamiento

El tratamiento incluye el uso de medicamentos antiparasitarios:

– Ivermectina: Es el tratamiento de elección para infecciones no complicadas y graves.

– Albendazol: Alternativa cuando la ivermectina no está disponible.

– Soporte médico intensivo: En casos de síndrome de hiperinfestación, con manejo de complicaciones como sepsis y falla orgánica múltiple.

Complicaciones

Sin tratamiento, la estrongiloidosis puede llevar a complicaciones graves, como:

– Síndrome de hiperinfestación: Diseminación masiva del parásito que afecta pulmones, hígado y sistema nervioso central.

– Sepsis: Infecciones bacterianas secundarias debido a translocación intestinal.

– Insuficiencia multiorgánica: En casos severos y no tratados.

Prevención

Las medidas preventivas incluyen:

– Uso de calzado adecuado para evitar el contacto directo con suelo contaminado.

– Mejora del saneamiento y la higiene personal en comunidades vulnerables.

– Tratamiento preventivo en personas inmunocomprometidas que viven en áreas endémicas.

– Educación en salud sobre las formas de transmisión y prevención del parásito.

Conclusión La estrongiloidosis es una infección parasitaria producida por Strongyloides stercoralis, un nematodo que penetra la piel y puede generar infecciones crónicas asintomáticas o cuadros graves en inmunodeprimidos (hiperinfección). Los síntomas incluyen dolor abdominal, diarrea, urticaria y, en fases avanzadas, afectación pulmonar o septicemia. El diagnóstico se basa en la identificación de larvas en heces o fluidos corporales, y pruebas serológicas. El tratamiento de elección es la ivermectina, con seguimiento para asegurar la erradicación. Las medidas higiénicas y el control de suelos contaminados ayudan a prevenir la transmisión.

Referencia:
UpToDate. (2023). Strongyloidiasis. Recuperado de https://www.uptodate.com/

Fuente 1:
CDC. (2022). Strongyloides. Recuperado de https://www.cdc.gov/
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