Hematuria recurrente y persistente

La hematuria recurrente y persistente se caracteriza por la presencia de sangre en la orina de manera continua o repetitiva a lo largo del tiempo. Puede indicar alteraciones en el sistema urinario, desde el riñón hasta las vías urinarias bajas.

Tipos

La hematuria puede clasificarse en macroscópica (visible a simple vista) y microscópica (detectada solo en análisis de orina). Según la ubicación de la lesión, se distingue en hematuria glomerular (origen renal) y no glomerular (origen en uréteres, vejiga o uretra).

Síntomas

Enfermedades renales (glomerulonefritis, cálculos renales, quistes), infecciones del tracto urinario, tumores (vejiga, riñón), hiperplasia prostática y traumatismos. También puede relacionarse con factores hereditarios o el uso de ciertos medicamentos.

Causas

En ocasiones, la hematuria es el único síntoma. Sin embargo, puede acompañarse de dolor lumbar o abdominal, urgencia miccional, dificultad para orinar o molestias al orinar, dependiendo de la causa subyacente.

Diagnóstico

Incluye análisis de orina, urocultivo, ecografía renal y vesical, cistoscopia para examinar la vejiga y, en casos específicos, tomografía computarizada. Los hallazgos ayudan a determinar la localización y la causa de la hematuria.

Tratamiento

Depende de la etiología. Puede implicar antibióticos para infecciones, litotricia para cálculos, cirugía para tumores, o fármacos inmunosupresores si existe un componente autoinmune. El control continuo es fundamental para prevenir complicaciones.

Complicaciones

Si no se identifica y trata la causa, puede evolucionar hacia anemia crónica, deterioro de la función renal, obstrucción urinaria, infecciones recurrentes y, en casos graves, compromiso de la vía urinaria que requiera intervenciones mayores.

Prevención

Mantener una buena hidratación, evitar retrasar la micción, tratar oportunamente las infecciones urinarias y realizar controles regulares en presencia de antecedentes familiares de enfermedades renales contribuye a prevenir complicaciones asociadas a la hematuria.

Conclusión La hematuria recurrente y persistente se manifiesta por la presencia continua o intermitente de sangre en la orina. Puede indicar enfermedades glomerulares (como la enfermedad de Alport), cálculos urinarios, tumores o infecciones crónicas. La evaluación incluye análisis de orina, ecografía y, en casos necesarios, cistoscopia y biopsia renal. El manejo depende de la causa subyacente.

Fuente: Eknoyan G (2005). "Persistent hematuria and kidney disease" en Kidney International.
Worcester EM, et al. (2010). "Urinary tract stones and hematuria" en The New England Journal of Medicine.
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