Hernia umbilical

La hernia umbilical se genera cuando una porción del contenido abdominal, habitualmente asas intestinales o tejido graso, protruye a través del orificio umbilical. Este defecto se presenta alrededor del ombligo, donde la pared abdominal puede mostrarse débil, permitiendo la salida parcial de estructuras intraabdominales. Aunque en los recién nacidos es común y suele cerrar de forma espontánea durante los primeros años de vida, en adultos su incidencia aumenta por factores como el sobrepeso, la presencia de ascitis o un incremento sostenido de la presión intraabdominal (toser de forma crónica, levantar objetos pesados). En muchos casos, se detecta como un bulto o abultamiento en la zona umbilical, que puede incrementarse con la maniobra de Valsalva y reducirse al acostarse. Si bien muchas hernias umbilicales son asintomáticas y pequeñas, existen riesgos de encarcelación o estrangulación que, de no tratarse, comprometen la circulación del intestino atrapado, pudiendo derivar en complicaciones graves como necrosis o perforación.

Tipos

En la edad pediátrica, suelen ser hernias congénitas que se relacionan con la lentitud del cierre del anillo umbilical, mayormente asintomáticas y con probabilidad de desaparición espontánea antes de los 3-4 años. En adultos, hablamos de hernias umbilicales adquiridas, frecuentemente asociadas a obesidad, cirrosis con ascitis o embarazos múltiples. Además, se diferencian las hernias reducibles, en las que el contenido puede volver a la cavidad abdominal manualmente o al estar en decúbito, de las incarceradas (atrapadas) o estranguladas (con compromiso vascular). El tamaño del anillo herniario varía desde unos pocos milímetros hasta defectos de varios centímetros.

Síntomas

La causa principal en niños es la falta de cierre completo del anillo umbilical, producto de la involución tardía de las estructuras embrionarias. En adultos, el aumento crónico de la presión intraabdominal (obesidad central, esfuerzos constantes, ascitis, tos crónica, estreñimiento) ejerce fuerza sobre la pared abdominal en la zona del ombligo, tradicionalmente más débil. Factores como la herencia genética, la mala calidad del tejido conectivo o intervenciones abdominales previas incrementan la susceptibilidad. Las mujeres presentan mayor riesgo tras múltiples embarazos, debido a la distensión repetida de la pared abdominal.

Causas

El signo principal es un bulto o tumefacción en la región umbilical, especialmente perceptible al toser, al levantar peso o al ejercer presión sobre el abdomen. En los niños, por lo general, no se asocia a dolor; en adultos, puede presentarse malestar, sensación de presión o dolor leve al realizar esfuerzos. Si la hernia es encarcelada, el dolor se intensifica y la protrusión no se reduce. Una estrangulación cursa con dolor súbito, enrojecimiento local, náuseas, vómitos y signos de obstrucción. Ante esta situación, la atención médica urgente es fundamental, puesto que la falta de riego sanguíneo al intestino atrapado puede derivar en complicaciones graves.

Diagnóstico

Normalmente, la exploración clínica es suficiente para confirmar la presencia de la hernia umbilical, al palpar el anillo herniario y evidenciar el abultamiento durante la maniobra de Valsalva. La ecografía abdominal puede ayudar a diferenciar una pequeña hernia de otras lesiones superficiales (lipomas, quistes). En casos complejos o con sospecha de complicaciones, la tomografía computarizada (TC) ofrece mayor detalle del defecto, el contenido herniano y las condiciones de los tejidos cercanos. El diagnóstico diferencial incluye otros tipos de hernias (epigástricas, eventraciones) y masas subcutáneas.

Tratamiento

En niños pequeños, la conducta expectante es la norma, ya que la mayoría de las hernias umbilicales pequeñas tienden a cerrarse antes de los 4-5 años de vida. En adultos, sin embargo, la cirugía es el tratamiento definitivo, sobre todo si la hernia es grande, sintomática o con riesgo de complicaciones. El procedimiento involucra la reducción del contenido y el cierre del anillo umbilical, a menudo con colocación de una malla protésica para reforzar la pared. La intervención puede realizarse mediante abordaje abierto o laparoscópico. Tras la cirugía, se recomienda reposo relativo y evitar esfuerzos durante un periodo para asegurar la cicatrización.

Complicaciones

La principal complicación es la estrangulación, en la cual el intestino u otro contenido queda atrapado, interrumpiéndose el flujo sanguíneo. Esto puede desencadenar necrosis, perforación y peritonitis, con alto riesgo vital si no se opera de urgencia. Otras complicaciones incluyen la incarceración simple (sin estrangulación), molestias crónicas y la dificultad para reducir la hernia. En posoperatorio, pueden surgir infecciones de la herida, seromas, hematomas o recidiva de la hernia, en especial si persisten factores de riesgo como obesidad o cirrosis ascítica.

Prevención

Mantener un peso saludable y un adecuado tono abdominal ayuda a reducir la posibilidad de hernias umbilicales en la adultez. Evitar el estreñimiento crónico y controlar la tos persistente disminuyen la presión intraabdominal repetitiva. Tras el parto, la fisioterapia dirigida puede favorecer la recuperación de la pared abdominal y prevenir defectos umbilicales. En pacientes con ascitis (como en cirrosis), el tratamiento oportuno y el seguimiento cercano brindan menor tensión sobre el anillo umbilical. La educación sobre la detección temprana de bultos y la pronta consulta médica permite corregir el problema antes de que surjan complicaciones mayores.

Conclusión La hernia umbilical se produce cuando el tejido abdominal protruye a través de un punto débil en la pared umbilical. Puede ser congénita o adquirida, manifestándose como una protuberancia en la región del ombligo que aumenta al toser o realizar esfuerzos. En la mayoría de los casos, se corrige quirúrgicamente si produce dolor, complicaciones o no se resuelve espontáneamente en la infancia. El diagnóstico temprano y el manejo adecuado previenen el riesgo de estrangulación y otras complicaciones.

Referencia:
UpToDate. (2023). Umbilical Hernia. Recuperado de https://www.uptodate.com/

Fuente 1:
Cleveland Clinic. (2022). Hernia Repair. Recuperado de https://my.clevelandclinic.org/
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