Melasma

El melasma es una condición dermatológica común que se caracteriza por la aparición de manchas oscuras en la piel, especialmente en el rostro. Estas manchas suelen ser simétricas y se asocian con la exposición al sol, cambios hormonales y predisposición genética.

Tipos

1. **Melasma epidérmico**: Afecta las capas superficiales de la piel.

2. **Melasma dérmico**: Afecta las capas más profundas de la piel.

3. **Melasma mixto**: Combina características del melasma epidérmico y dérmico.

Síntomas

Las causas del melasma incluyen exposición al sol, cambios hormonales (embarazo, uso de anticonceptivos orales), predisposición genética y uso de ciertos productos cosméticos que irritan la piel.

Causas

Los síntomas incluyen manchas oscuras o marrones en la piel, especialmente en las mejillas, frente, nariz y labio superior. Estas manchas suelen ser simétricas y no causan dolor ni picazón.

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza mediante un examen clínico de la piel y, en algunos casos, con la ayuda de una lámpara de Wood para determinar la profundidad del melasma.

Tratamiento

El tratamiento incluye el uso de cremas despigmentantes (como hidroquinona), protectores solares de alto espectro, procedimientos como peelings químicos y láser, y en algunos casos, ajustes en la medicación hormonal.

Complicaciones

Las complicaciones pueden incluir la recurrencia de las manchas, especialmente si no se evita la exposición al sol, y efectos secundarios de los tratamientos, como irritación de la piel.

Prevención

La prevención incluye el uso diario de protector solar de alto espectro, evitar la exposición prolongada al sol, y en mujeres, considerar alternativas a los anticonceptivos hormonales si el melasma está relacionado con su uso.

Conclusión El melasma es una hiperpigmentación cutánea caracterizada por manchas marrones o grises, que aparecen con mayor frecuencia en el rostro de mujeres. Su etiología se relaciona con factores hormonales, exposición solar y predisposición genética. El tratamiento incluye el uso de fotoprotección, despigmentantes tópicos como la hidroquinona y, en casos resistentes, procedimientos dermatológicos. El control prolongado es esencial para evitar recidivas.

Fuente: Grimes PE (1995). "Melasma: etiologic and therapeutic considerations" en Archives of Dermatology.
Kang HY, et al. (2009). "Melasma pathogenesis and treatment" en Dermatologic Clinics.
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