MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio)

El MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio) es una enfermedad respiratoria causada por el coronavirus MERS-CoV. Se describió por primera vez en 2012 en la Península Arábiga y puede cursar desde infección asintomática hasta neumonía grave y muerte. La letalidad de los casos reportados a la OMS ha sido alta, en torno a un tercio de los pacientes, especialmente en adultos mayores y personas con comorbilidades.

Tipos

Se reconocen formas asintomáticas o pauci-sintomáticas identificadas por rastreo de contactos, formas moderadas con fiebre y síntomas respiratorios sin insuficiencia marcada y formas graves con neumonía, SDRA y shock. Desde el punto de vista epidemiológico, se diferencia entre casos primarios (adquiridos por contacto con camellos u otros reservorios) y casos secundarios por transmisión de persona a persona, a menudo en entornos de atención de salud.

Síntomas

Los síntomas más frecuentes son fiebre, tos y disnea, que pueden acompañarse de mialgias, malestar general, dolor torácico y síntomas gastrointestinales como diarrea. En personas con enfermedad crónica, inmunosupresión o edad avanzada es más probable la progresión a neumonía grave, hipoxemia, SDRA y fallo multiorgánico. Algunas infecciones detectadas por rastreo pueden cursar de forma leve o sin síntomas evidentes.

Causas

El agente causal es MERS-CoV, un coronavirus zoonótico cuyo reservorio principal identificado son los camellos dromedarios. La transmisión al ser humano se produce probablemente por contacto directo con camellos infectados, secreciones respiratorias, consumo de productos contaminados o exposición en entornos donde se manipulan estos animales. Existe además transmisión limitada de persona a persona, especialmente en hospitales y hogares, a través de gotitas respiratorias y contacto cercano.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la detección de ARN de MERS-CoV mediante PCR en muestras respiratorias (aspirado nasofaríngeo, esputo, lavado broncoalveolar) en personas con cuadro respiratorio compatible y nexo epidemiológico (viaje o residencia en zonas de riesgo, contacto con camellos o casos confirmados). Las imágenes de tórax muestran infiltrados bilaterales y neumonía intersticial. Los exámenes de laboratorio pueden revelar linfopenia, elevación de transaminasas y marcadores de inflamación. Es importante descartar otros agentes respiratorios.

Tratamiento

No existe, a la fecha, un tratamiento antiviral específico de eficacia comprobada para MERS, por lo que el manejo es fundamentalmente de soporte: oxigenoterapia, control de la fiebre, hidratación, manejo de electrolitos y soporte hemodinámico. En casos graves se requiere ventilación mecánica y cuidados intensivos. Se han utilizado terapias experimentales en algunos brotes, pero la evidencia es limitada. La prevención de infecciones asociadas a la atención de salud y el aislamiento respiratorio son claves.

Complicaciones

Las principales complicaciones incluyen neumonía grave, SDRA, insuficiencia respiratoria, shock séptico, insuficiencia renal aguda y fallo multiorgánico. En pacientes vulnerables puede conducir rápidamente a la muerte si no se proporciona soporte intensivo. Las secuelas a largo plazo dependen de la gravedad del episodio agudo y de las comorbilidades previas.

Prevención

Las estrategias preventivas incluyen evitar el contacto estrecho con camellos y sus secreciones en zonas endémicas, aplicar medidas de higiene en el manejo de productos de origen camélido y reforzar el control de infecciones en hospitales. El uso de mascarillas, higiene de manos y equipos de protección personal es esencial en el cuidado de pacientes. La vigilancia epidemiológica y el rastreo de contactos ayudan a detectar y contener brotes.

Conclusión El MERS es un ejemplo de enfermedad respiratoria zoonótica de alta letalidad, con transmisión limitada pero significativa en entornos de salud. Aunque el número absoluto de casos ha sido menor que en otros coronavirus emergentes, su impacto en pacientes vulnerables y en sistemas sanitarios subraya la importancia de la vigilancia y el control de infecciones.

Fuente: OMS, CDC y revisiones sobre MERS-CoV.
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