Otras deformidades adquiridas del sistema osteo-muscular y del tejido conjuntivo

Se refiere a un grupo heterogéneo de deformidades que surgen a lo largo de la vida (no son congénitas), afectando huesos, músculos y/o tejido conjuntivo. Pueden manifestarse como desviaciones óseas, contracturas musculares, alteraciones en la alineación articular o cambios en la estructura del tejido conectivo.

Tipos

Estas deformidades pueden ser postraumáticas (tras fracturas mal consolidadas), degenerativas (relacionadas con artrosis o desgaste articular), secundarias a enfermedades sistémicas (artritis reumatoide, lupus) o debidas a desequilibrios musculares crónicos que alteran la postura y la mecánica articular.

Síntomas

Lesiones traumáticas, procesos degenerativos, enfermedades reumáticas, infecciones crónicas, inactividad prolongada, uso excesivo de ciertos grupos musculares y factores ocupacionales que provocan malas posturas repetitivas.

Causas

Dolor, deformidad visible en las extremidades o la columna, rigidez, dificultad para caminar o realizar actividades cotidianas, pérdida de fuerza muscular y alteraciones en la coordinación motora.

Diagnóstico

Basado en la evaluación clínica, antecedentes de lesiones o enfermedades, estudios de imagen (radiografías, resonancia magnética) y, en algunos casos, análisis de laboratorio para descartar causas inflamatorias o infecciosas.

Tratamiento

Puede incluir fisioterapia intensiva, uso de ortesis (férulas, corsés) para corregir la alineación, rehabilitación muscular, control del dolor con analgésicos o antiinflamatorios, y en casos avanzados, intervenciones quirúrgicas para realinear o reconstruir estructuras dañadas.

Complicaciones

Sin un tratamiento adecuado, estas deformidades pueden progresar, generando dolor crónico, limitaciones funcionales, inestabilidad articular y un deterioro significativo de la calidad de vida. Además, pueden predisponer a artrosis prematura y otras complicaciones degenerativas.

Prevención

La prevención implica la atención temprana a lesiones, rehabilitación adecuada, corrección de posturas en el ámbito laboral y deportivo, mantener un estilo de vida activo y una dieta que favorezca la salud músculo-esquelética. La detección y el tratamiento oportunos de enfermedades sistémicas también son esenciales para evitar deformidades a largo plazo.

Conclusión Incluye deformidades como escoliosis degenerativa, contracturas articulares y acortamientos tendinosos que se desarrollan tras traumatismos, enfermedades reumáticas o degenerativas. Pueden comprometer la función y la calidad de vida del paciente. El manejo va desde rehabilitación y ortesis hasta cirugía correctiva en casos severos.

Fuente: Weinstein SL, et al. (2008). "Adult degenerative scoliosis" en The Journal of Bone & Joint Surgery.
Dillingham T, et al. (2015). "Contractures and deformities in musculoskeletal disorders" en PM&R Clinics.
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