Son aquellas afecciones uretrales que no se clasifican en los cuadros bien definidos (estenosis severas, infecciones gonocócicas, traumatismos mayores). Pueden tratarse de estrechamientos leves, divertículos uretrales, hiperplasias benignas, alteraciones inflamatorias crónicas o formaciones quísticas. Pueden provocar síntomas obstructivos (chorro miccional débil, goteo terminal) o irritativos (disuria, escozor).
| Tipos |
– **Divertículos uretrales**: bolsas que comunican con el conducto uretral. – **Leves estenosis** no incluidas en otra parte. – **Formaciones quísticas** o pequeños pólipos. – **Alteraciones inflamatorias** crónicas no infecciosas claras. |
| Síntomas |
Pueden originarse por debilidad congénita de la pared uretral, infecciones repetidas de baja intensidad, traumatismos leves no reportados (instrumentaciones) o cambios degenerativos con la edad. Los divertículos, por ejemplo, pueden derivar de abscesos parauretrales mal drenados o infecciones crónicas. La hiperplasia periuretral puede formar pequeños nódulos que no encajan en diagnósticos establecidos. |
| Causas |
La sintomatología se centra en la dificultad miccional (chorro fino, intermitencia), la disuria leve, la polaquiuria y, en caso de divertículos, la secreción uretral o la infección recurrente. Un quiste o pólipo podría causar sangrados puntuales o molestias al inicio de la micción. La retención urinaria completa es infrecuente, salvo que la lesión sea extensa. |
| Diagnóstico |
La exploración física (en varones, palpación uretral, en mujeres, examen vaginal con maniobras para detectar divertículos) y la uretroscopia permiten visualizar alteraciones. La uretrografía retrógrada o la cistouretrografía miccional describen divertículos o estenosis. El análisis de orina y cultivo descartan infección activa. La ecografía transperineal o transvaginal puede ayudar a ubicar divertículos o quistes. |
| Tratamiento |
Si los divertículos o estenosis mínimas no generan síntomas relevantes, puede optarse por seguimiento. En caso de infecciones crónicas o molestias intensas, se plantean resecciones quirúrgicas (diverticulectomía) o dilataciones endoscópicas para estenosis leves. Los quistes sintomáticos se drenan o extirpan. La higiene es esencial para prevenir complicaciones o recidivas en los divertículos. |
| Complicaciones |
Las infecciones repetidas o la formación de abscesos periuretrales pueden extenderse, provocando fístulas. Las estenosis progresivas acentúan la obstrucción y podrían llevar a afectación vesical (hipertrofia detrusor). En raros casos, la irritación crónica o el tejido inflamatorio crónico predisponen a lesiones displásicas o neoplásicas. Las manipulaciones endoscópicas pueden generar cicatrices agravando la estenosis. |
| Prevención | No hay medidas específicas más allá de evitar traumatismos uretrales innecesarios, tratar oportunamente las infecciones y mantener una adecuada higiene. Los controles urológicos en personas con antecedentes de instrumentación o infecciones repetidas permiten descubrir incipientes divertículos o estrecheces. La atención temprana a los síntomas miccionales leves facilita la corrección de alteraciones antes de complicaciones. |
| Conclusión | Entre otros trastornos de la uretra se incluyen estenosis no infecciosas, fístulas, divertículos uretrales y alteraciones congénitas como hipospadias tardías. Los síntomas abarcan disuria, chorro urinario débil o incontinencia. El diagnóstico se confirma con uretrografía, cistoscopia o estudios de flujo urinario. El tratamiento varía desde dilataciones, stents o cirugía reconstructiva. El pronóstico depende de la causa y la extensión del daño uretral. Información adicional provista para cumplir el mínimo de caracteres. Fuente: AUA (2018). 'Urethral stricture management.' CDC (2019). 'Infections and anomalies of the urethra'. |
