Rabia

La rabia es una enfermedad viral mortal que afecta el sistema nervioso central, causada por el virus de la rabia. Se transmite principalmente a través de la saliva de animales infectados, generalmente mediante mordeduras. La infección progresa en varias etapas, desde síntomas iniciales inespecíficos como fiebre y malestar, hasta agitación, hidrofobia y espasmos musculares en las etapas avanzadas. Sin tratamiento preventivo inmediato, la rabia es casi siempre fatal una vez que aparecen los síntomas.

Tipos

La rabia se clasifica en dos formas principales:

 

Rabia furiosa: Caracterizada por hiperactividad, alucinaciones e hidrofobia.

Rabia paralítica: Menos común, causa parálisis gradual del cuerpo y suele ser más prolongada.

Síntomas

Los síntomas de la rabia aparecen en varias fases e incluyen:

 

Fase inicial: Fiebre, dolor de cabeza y malestar general.

Fase neurológica: Alucinaciones, hidrofobia (temor al agua) y espasmos musculares.

Fase de coma: Parálisis y muerte en la mayoría de los casos si no se trata a tiempo.

Causas

La rabia es causada por el virus de la rabia y se transmite principalmente a través de:

 

Mordeduras de animales infectados: Especialmente perros, murciélagos y zorros.

Contacto con saliva infectada: A través de heridas abiertas o membranas mucosas.

Diagnóstico

El diagnóstico de la rabia incluye:

 

Historial de exposición: Contacto reciente con animales potencialmente infectados.

Pruebas de laboratorio: Detección del virus en saliva, líquido cefalorraquídeo o tejido cerebral.

Biopsia de piel: Prueba para detectar antígenos virales en personas en riesgo.

Tratamiento

No existe cura para la rabia una vez que aparecen los síntomas, pero se puede prevenir con:

 

Profilaxis post-exposición: Vacunación inmediata después de una exposición sospechosa.

Inmunoglobulina antirrábica: Administración para neutralizar el virus en personas no vacunadas.

Vacunación preventiva: Recomendada para personas en riesgo alto de exposición.

Complicaciones

La rabia es casi siempre mortal si no se trata antes de la aparición de síntomas. Las complicaciones incluyen:

 

Daño neurológico irreversible: Debido a la inflamación del cerebro.

Parálisis: Pérdida de la función muscular y muerte si afecta el sistema respiratorio.

Prevención

La prevención de la rabia incluye:

 

Vacunación de animales: Perros, gatos y otros animales en riesgo.

Evitar contacto con animales salvajes: Especialmente murciélagos y zorros en áreas de riesgo.

Profilaxis post-exposición: Vacunación inmediata tras contacto sospechoso con animales infectados.

Conclusión La rabia es una enfermedad viral aguda que afecta el sistema nervioso central y se transmite principalmente por mordeduras o rasguños de animales infectados, sobre todo perros, murciélagos y zorros. Los síntomas inician con fiebre y parestesias en el sitio de la mordedura, progresando a agitación, hidrofobia, hipersalivación y, finalmente, coma y muerte. El diagnóstico se basa en la historia de exposición, la presentación clínica y pruebas de laboratorio post mortem. No existe un tratamiento efectivo una vez que aparecen los síntomas, por lo que la profilaxis postexposición (vacunación e inmunoglobulina) es esencial tras un contacto sospechoso. La vacunación de animales domésticos y el control de poblaciones callejeras son claves para la prevención.

Referencia:
UpToDate. (2023). Rabies. Recuperado de https://www.uptodate.com/

Fuente 1:
World Health Organization. (2022). Rabies Fact Sheet. Recuperado de https://www.who.int/
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