Síndrome nefrítico agudo

El síndrome nefrítico agudo es un cuadro caracterizado por inflamación de los glomérulos renales, que produce hematuria, proteinuria, retención de líquidos e hipertensión. Generalmente se desencadena por causas infecciosas o inmunológicas y requiere atención médica inmediata.

Tipos

Puede ser primario (afecta directamente al riñón) o secundario (asociado a enfermedades sistémicas como lupus o vasculitis). También se distingue en postinfeccioso, autoinmune o idiopático, según la causa.

Síntomas

Infecciones (estreptococo, virus), enfermedades autoinmunes (lupus), reacciones a medicamentos o factores genéticos. La activación inmunitaria produce daño en los capilares glomerulares.

Causas

Orina oscura o rojiza (por hematuria), hinchazón facial o de extremidades (edema), presión arterial alta, disminución en la producción de orina (oliguria) y fatiga.

Diagnóstico

Incluye análisis de orina (hematuria, cilindros hemáticos), exámenes de sangre (creatinina, urea, complementos), pruebas de imagen y, en casos específicos, biopsia renal para confirmar la etiología.

Tratamiento

Control de la presión arterial, restricción de sal y líquidos, uso de diuréticos, y tratamiento de la causa subyacente. En casos autoinmunes, se utilizan corticosteroides u otros inmunosupresores para reducir la inflamación renal.

Complicaciones

Si no se trata, puede evolucionar a insuficiencia renal aguda, edema pulmonar, complicaciones cardíacas o daño renal crónico. La detección y el manejo temprano mejoran el pronóstico.

Prevención

Tratar oportunamente las infecciones estreptocócicas, monitorear enfermedades autoinmunes y vigilar la presión arterial en personas con riesgo de enfermedad renal. La higiene adecuada y los chequeos médicos regulares también ayudan.

Conclusión El síndrome nefrítico agudo cursa con inflamación glomerular, presentando hematuria, proteinuria leve a moderada, edema e hipertensión. Las causas incluyen infecciones post-estreptocócicas, vasculitis y enfermedades autoinmunes como el lupus. El diagnóstico se basa en exámenes de sangre y orina, estudios de imagen y, frecuentemente, biopsia renal. El tratamiento busca controlar la respuesta inmune y proteger la función renal.

Fuente: Rodriguez-Iturbe B, et al. (2010). "Acute post-streptococcal glomerulonephritis" en The New England Journal of Medicine.
Fervenza FC, et al. (2013). "Glomerulonephritis management" en CJASN.
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