Terapia con BCG (Bacillus Calmette-Guérin)

La terapia con BCG (Bacillus Calmette-Guérin) es un tipo de inmunoterapia que se utiliza principalmente para tratar el cáncer de vejiga superficial no invasivo. Consiste en la instilación intravesical de una solución que contiene la bacteria BCG, que estimula el sistema inmunológico del paciente para atacar las células cancerosas en la vejiga. Este tratamiento es especialmente efectivo en pacientes con carcinoma in situ y en aquellos con tumores de alto grado que no han invadido la capa muscular de la vejiga. La terapia con BCG se administra en varias sesiones y puede reducir significativamente el riesgo de recurrencia y progresión del cáncer de vejiga.

Tipos

La terapia con BCG se utiliza principalmente en el tratamiento del cáncer de vejiga no musculo-invasivo. No hay subtipos de BCG, pero la dosis y el régimen de administración pueden variar según el protocolo del médico. Algunos pacientes pueden recibir BCG en combinación con otros tratamientos, como la quimioterapia intravesical, para mejorar los resultados. La terapia con BCG también se ha investigado en otros tipos de cáncer, como el melanoma y el cáncer de pulmón, aunque su uso en estas áreas aún es experimental.

Síntomas

La terapia con BCG se utiliza como tratamiento para el cáncer de vejiga superficial, que puede ser causado por factores como el tabaquismo, la exposición a químicos industriales, infecciones crónicas de la vejiga y predisposición genética. La bacteria BCG, que es una forma debilitada de Mycobacterium bovis, estimula una respuesta inmunológica local que ayuda a destruir las células cancerosas en la vejiga. Este tratamiento es especialmente útil en pacientes que no responden adecuadamente a la cirugía o a la quimioterapia intravesical convencional.

Causas

Los pacientes que reciben terapia con BCG pueden experimentar síntomas relacionados con el tratamiento, como irritación de la vejiga, dolor al orinar, frecuencia urinaria aumentada y, en algunos casos, fiebre leve. Estos síntomas suelen ser temporales y desaparecen después de completar el tratamiento. En raras ocasiones, los pacientes pueden desarrollar infecciones graves o reacciones alérgicas a la BCG, lo que requiere interrupción del tratamiento y manejo médico adicional.

Diagnóstico

El diagnóstico del cáncer de vejiga se realiza mediante cistoscopia, citología urinaria y biopsia de tejido vesical. Una vez confirmado el diagnóstico de cáncer de vejiga no musculo-invasivo, se evalúa si el paciente es candidato para la terapia con BCG. Los criterios incluyen el tipo y grado del tumor, la presencia de carcinoma in situ y la historia clínica del paciente. La terapia con BCG se recomienda principalmente para pacientes con tumores de alto riesgo de recurrencia o progresión.

Tratamiento

El tratamiento con BCG se administra mediante instilación intravesical, donde la solución de BCG se introduce directamente en la vejiga a través de un catéter. El tratamiento típico consiste en seis sesiones semanales, seguidas de sesiones de mantenimiento durante varios meses. Durante el tratamiento, el paciente debe retener la solución en la vejiga durante al menos una hora para maximizar su efectividad. Los efectos secundarios comunes incluyen irritación vesical y síntomas similares a los de una infección urinaria, que generalmente son manejables con medicamentos sintomáticos.

Complicaciones

Las complicaciones de la terapia con BCG pueden incluir infecciones graves, reacciones alérgicas y, en casos raros, diseminación de la bacteria BCG a otros órganos, lo que puede causar síntomas sistémicos como fiebre persistente, dolor articular y fatiga. Los pacientes con sistemas inmunológicos comprometidos tienen un mayor riesgo de complicaciones. En caso de efectos adversos graves, el tratamiento debe suspenderse y el paciente debe recibir terapia antibiótica y manejo sintomático.

Prevención

La prevención del cáncer de vejiga, que puede requerir terapia con BCG, incluye evitar factores de riesgo como el tabaquismo, la exposición a químicos carcinógenos y el manejo adecuado de infecciones urinarias crónicas. Para los pacientes que ya han sido diagnosticados con cáncer de vejiga no musculo-invasivo, la terapia con BCG es una opción preventiva para reducir el riesgo de recurrencia y progresión del tumor. El seguimiento regular con cistoscopias y citologías urinarias es esencial para detectar cualquier recurrencia temprana.

Conclusión La terapia con BCG (Bacillus Calmette-Guérin) se utiliza principalmente como tratamiento intravesical en el cáncer de vejiga no invasivo. El principio activo estimula la respuesta inmune local, contribuyendo a la destrucción de células tumorales y reduciendo la tasa de recurrencia. Estudios han demostrado su eficacia para prevenir la progresión de la enfermedad, aunque se requieren controles regulares y seguimiento urológico.

Fuente: Morales A, et al. (1976). "Intravesical BCG therapy" en Journal of Urology.
Sylvester RJ, et al. (2002). "Efficacy of BCG in superficial bladder cancer" en European Urology.
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