Tromboflebitis Intrarraquídea

La tromboflebitis intrarraquídea es la inflamación de venas en el canal raquídeo, asociada con la formación de coágulos que pueden dificultar o bloquear el retorno venoso. Esta condición, aunque rara, puede surgir tras cirugías de columna, infecciones locales, traumatismos o estados hipercoagulables. La afectación venosa espinal puede ocasionar lesiones medulares con síntomas neurológicos, ya que el tejido nervioso es muy sensible a la isquemia.

Tipos

– **Tromboflebitis Intrarraquídea Infecciosa:** Causada por la diseminación bacteriana o viral.

– **Tromboflebitis Intrarraquídea Postquirúrgica:** Vinculada a intervenciones en la columna o punción lumbar.

– **Tromboflebitis Intrarraquídea Traumática:** Consecuencia de fracturas o traumatismos medulares.

– **Tromboflebitis Intrarraquídea Idiopática:** Sin causa aparente, frecuentemente ligada a trastornos de coagulación.

Síntomas

Procedimientos invasivos (punciones, cirugías de columna), infecciones locales o sistémicas, lesiones traumáticas y condiciones procoagulantes (trastornos genéticos de la coagulación, cáncer, inmovilización prolongada). Asimismo, un control inadecuado de la asepsia en punciones raquídeas puede introducir microorganismos, generando una flebitis infecciosa.

Causas

El paciente puede presentar dolor en la región afectada, déficit motor o sensitivo según el nivel raquídeo, alteraciones en el control de esfínteres (incontinencia o retención) y en ocasiones fiebre o escalofríos si hay componente infeccioso. El inicio puede ser insidioso o agudo, dependiendo de la rapidez con que se ocluyan los vasos venosos.

Diagnóstico

La sospecha clínica surge de los síntomas neurológicos y el antecedente de cirugía, punción lumbar o traumatismo. La resonancia magnética de la médula espinal (a menudo con contraste) es esencial para visualizar la inflamación venosa y el coágulo. Los análisis de laboratorio pueden incluir hemocultivos, perfil de coagulación y marcadores de infección. La confirmación suele darse mediante hallazgos radiológicos y respuesta al tratamiento antibiótico o anticoagulante.

Tratamiento

Incluye anticoagulación para evitar la progresión del trombo, antibióticos de amplio espectro si se sospecha una causa infecciosa y medidas para controlar la inflamación (corticosteroides en algunos casos). La fisioterapia y la rehabilitación temprana contribuyen a preservar la movilidad y prevenir secuelas. En abscesos o fístulas con compromiso venoso, podría ser necesario el drenaje quirúrgico.

Complicaciones

Entre las más graves se encuentra la compresión medular por el proceso inflamatorio, que puede desembocar en parálisis permanente o alteraciones sensitivo-motoras irreversibles. Además, el riesgo de sepsis aumenta si la flebitis es de origen infeccioso. La diseminación del trombo a venas mayores puede ocasionar tromboembolismo en otros órganos.

Prevención

La asepsia estricta en punciones y procedimientos de la columna, la profilaxis antitrombótica en pacientes de alto riesgo, el tratamiento inmediato de infecciones y la movilización temprana (cuando sea posible) son medidas cruciales. Asimismo, la evaluación previa de trastornos de la coagulación y el control de la tensión arterial contribuyen a reducir los riesgos de tromboflebitis intrarraquídea.

Conclusión La tromboflebitis intrarraquídea consiste en la formación de coágulos e inflamación de las venas en el canal espinal, lo que puede comprometer la médula y generar síntomas como dolor vertebral, debilidad muscular o alteraciones sensitivas. La identificación temprana mediante resonancia magnética y venografía es esencial para instaurar un tratamiento oportuno con anticoagulantes y medidas antiinflamatorias. En casos de compresión significativa, puede ser necesario un abordaje quirúrgico para prevenir secuelas neurológicas irreversibles. Además, resulta crucial investigar y tratar las posibles causas subyacentes, como trombofilias o infecciones, para reducir la probabilidad de recurrencias.

Referencia:
UpToDate. (2023). Spinal Venous Thrombosis. Recuperado de https://www.uptodate.com/

Fuente 1:
American Stroke Association. (2022). Spinal Cord Vascular Disorders. Recuperado de https://www.stroke.org/
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