El tumor maligno de la laringe se desarrolla en las estructuras que conforman la ‘caja de la voz’, ubicada en la parte superior de la vía respiratoria, por encima de la tráquea. Este órgano interviene en la fonación, la respiración y la protección de la vía aérea inferior durante la deglución. El tipo más frecuente de neoplasia en la laringe es el carcinoma de células escamosas, que surge en el epitelio que recubre las cuerdas vocales y otras regiones laríngeas (glotis, supraglotis, subglotis). Factores como el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol y la exposición a sustancias irritantes se asocian fuertemente a su aparición. Cuando no se trata, el tumor puede invadir estructuras vecinas y producir metástasis a ganglios cervicales. La detección temprana suele permitir un mejor pronóstico y, en muchos casos, conserva la función vocal del paciente.
| Tipos |
– Carcinoma escamoso glótico: El más habitual, en cuerdas vocales verdaderas. – Carcinoma supraglótico: Afecta la parte superior de la laringe (epiglotis, bandas ventriculares). – Carcinoma subglótico: Menos frecuente, situado por debajo de las cuerdas vocales. – Otros subtipos: Carcinomas adenoides quísticos, tumores neuroendocrinos y sarcomas, más inusuales.
La localización influye en la presentación clínica y en el abordaje terapéutico. |
| Síntomas |
El tabaquismo es el principal factor de riesgo para el cáncer de laringe, al producir cambios en el epitelio laríngeo. El consumo de alcohol, sobre todo combinado con tabaco, potencia la agresividad de las lesiones. Otras condiciones de riesgo incluyen la exposición a polvo, humos, químicos irritantes y el reflujo gastroesofágico crónico. Asimismo, la infección por el virus del papiloma humano (VPH) se ha descrito en algunos casos. La predisposición genética existe, pero con menor relevancia que los factores ambientales. |
| Causas |
La disfonía (ronquera) es el síntoma más común, especialmente en tumores que afectan las cuerdas vocales (glóticos). También puede presentarse dolor de garganta persistente, sensación de cuerpo extraño, disfagia o dolor referido al oído. En fases avanzadas, surgen disnea, estridor y pérdida de peso. Ante una ronquera que se prolonga más de tres semanas, se recomienda una evaluación especializada para descartar lesiones malignas en la laringe. |
| Diagnóstico |
El diagnóstico se basa en la laringoscopia (directa o indirecta) y la biopsia de las lesiones sospechosas. La videolaringoscopia brinda una visión detallada de cuerdas vocales y estructuras adyacentes. Las pruebas de imagen (tomografía computarizada, resonancia magnética) permiten determinar la extensión tumoral y la afectación ganglionar. La PET-TC descarta metástasis distantes. El estudio histopatológico confirma la estirpe celular y la clasificación TNM guía el tratamiento. |
| Tratamiento |
Las opciones de tratamiento varían según el estadio y la función vocal que se desee preservar. En estadios tempranos, la cirugía transoral con láser o la radioterapia exclusiva pueden lograr la curación con preservación de la voz. En fases avanzadas, se combinan cirugía (incluyendo laringectomía parcial o total) y radioterapia, o bien quimiorradioterapia para evitar la laringectomía. La necesidad de laringectomía total implica rehabilitación foniátrica posterior. En enfermedad metastásica, la quimioterapia sistémica o las terapias dirigidas prolongan la supervivencia y alivian los síntomas. |
| Complicaciones |
Las complicaciones incluyen la obstrucción de la vía aérea, hemorragias, infecciones y neumonía por aspiración. La radioterapia puede inducir laringitis por radiación, xerostomía y fibrosis de tejidos. La cirugía acarrea riesgos de infección, fístulas y alteraciones del habla y la deglución. El diagnóstico tardío facilita la invasión profunda en cartílagos y tejidos blandos cervicales, complicando la resección y favoreciendo la diseminación metastásica. |
| Prevención | La prevención consiste en evitar o abandonar el tabaquismo, moderar el consumo de alcohol y usar protección frente a inhalantes ocupacionales. El control del reflujo gastroesofágico y la supervisión de lesiones premalignas (leucoplaquias) en cuerdas vocales también contribuyen a detener la progresión. La evaluación otorrinolaringológica ante disfonías persistentes es fundamental para el diagnóstico precoz. |
| Conclusión | El tumor maligno de la laringe, principalmente carcinoma escamoso, se asocia con el consumo de tabaco y alcohol. Afecta las cuerdas vocales y zonas adyacentes, provocando disfonía, tos persistente, odinofagia y, en estadios avanzados, disnea o masa cervical. El diagnóstico se realiza mediante laringoscopia, biopsia y estudios de imagen para la estadificación. El tratamiento depende de la localización y el estadio: cirugía (laringectomía parcial o total), radioterapia y/o quimioterapia. La rehabilitación foniátrica y el seguimiento continuo son cruciales para la recuperación funcional y la detección temprana de recurrencias. Referencia: MedlinePlus. (2023). Laryngeal Cancer. Recuperado de https://medlineplus.gov/ Fuente 1: American Cancer Society. (2022). Laryngeal Cancer. Recuperado de https://www.cancer.org/ |
