Tumor maligno de los huesos y de los cartílagos articulares de los miembros

Este tipo de neoplasias comprende un abanico de tumores malignos óseos que pueden aparecer en los huesos largos (fémur, tibia, húmero) y en los cartílagos articulares adyacentes. Destacan los sarcomas óseos (osteosarcoma, condrosarcoma, sarcoma de Ewing), que tienden a manifestarse en niños y adultos jóvenes, aunque también en adultos de mayor edad dependiendo del subtipo. La localización en la metáfisis de los huesos largos, cerca de las rodillas o en el húmero proximal, es habitual. El crecimiento tumoral puede debilitarlos y ocasionar fracturas patológicas.

Tipos

– Osteosarcoma: El más común en adolescentes; afecta rodilla (fémur distal, tibia proximal).

– Condrosarcoma: Se origina en células cartilaginosas, prevalente en adultos mayores.

– Sarcoma de Ewing: Suele presentarse en niños y jóvenes, a menudo en diáfisis de huesos largos o en pelvis.

– Otras variedades: Fibrosarcoma, cordoma y metástasis óseas de otros tumores.

Síntomas

Las causas no siempre se conocen con precisión. Factores genéticos (mutaciones en RB1, p53), la exposición a radioterapia previa y algunos síndromes hereditarios (enfermedad de Paget ósea, Li-Fraumeni) incrementan el riesgo. El sarcoma de Ewing se vincula a translocaciones cromosómicas (p. ej., t(11;22)). Traumatismos previos se han asociado de forma anecdótica, aunque sin evidencia de causalidad directa.

Causas

Los síntomas más frecuentes incluyen:

 

– Dolor óseo crónico, que empeora con la actividad o en reposo nocturno.

– Inflamación o masa palpable en la zona afectada.

– Limitación funcional de la articulación próxima, cojera o dificultad para mover el miembro.

– Fracturas patológicas con traumatismo mínimo.

– Fiebre y malestar general (en sarcoma de Ewing), pudiendo simular infección.

Diagnóstico

La evaluación comienza con radiografías, que pueden mostrar lesiones líticas o escleróticas y reacción perióstica característica. Posteriormente, se utilizan la tomografía computarizada, la resonancia magnética (para delimitar extensión local en tejidos blandos) y la gammagrafía ósea o PET-TC para descartar metástasis. La biopsia es imprescindible para el estudio histopatológico y la clasificación final.

Tratamiento

Cirugía y quimioterapia son la base del tratamiento:

 

– Cirugía: Resección amplia del hueso afectado, con reconstrucción ortopédica (prótesis, injertos).

– Quimioterapia: Fundamental en osteosarcoma y sarcoma de Ewing, tanto neoadyuvante como adyuvante.

– Radioterapia: Útil en sarcoma de Ewing o casos inoperables; osteosarcoma es menos radiosensible.

– Terapias dirigidas: En investigación para ciertos subtipos.

 

El abordaje multidisciplinario (oncología, ortopedia, rehabilitación) mejora las probabilidades de éxito.

Complicaciones

La fractura patológica es la complicación inicial más común. También se dan metástasis pulmonares (especialmente en osteosarcoma). La cirugía extensa puede conllevar discapacidad funcional si se extirpan estructuras articulares importantes. La quimioterapia provoca mielosupresión y otros efectos secundarios, y la radioterapia puede afectar el crecimiento óseo en pacientes jóvenes.

Prevención

No hay una prevención específica para la mayoría de los tumores óseos primarios. El control radiológico en pacientes con síndromes genéticos o irradiados previamente es crucial. Mantener un estilo de vida saludable y consultar ante dolor óseo persistente ayuda a la detección temprana. Las familias con mutaciones hereditarias deben recibir asesoría genética y control ortopédico regular.

Conclusión Este grupo incluye sarcomas óseos como el osteosarcoma, el condrosarcoma o el sarcoma de Ewing, que afectan huesos largos (fémur, tibia, húmero) y los cartílagos articulares. Se presentan con dolor, inflamación local y, en algunos casos, fracturas patológicas. El diagnóstico se basa en radiografías, resonancia magnética y biopsia. El tratamiento combina quimioterapia neoadyuvante, cirugía de resección amplia y, en ocasiones, radioterapia. La rehabilitación ortopédica y el seguimiento a largo plazo son fundamentales para recuperar la función y detectar posibles metástasis o recaídas.

Referencia:
UpToDate. (2023). Bone Sarcomas. Recuperado de https://www.uptodate.com/

Fuente 1:
American Cancer Society. (2022). Bone Cancer. Recuperado de https://www.cancer.org/
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