Los tumores neuroendocrinos (TNE) son neoplasias originadas en células neuroendocrinas distribuidas en diversos órganos, especialmente tubo digestivo, páncreas y pulmón. Estas células presentan propiedades endocrinas (síntesis y liberación de péptidos/aminas) y neurales (vesículas sinápticas, receptores). Los TNE abarcan un espectro desde lesiones bien diferenciadas de crecimiento lento (NET) hasta carcinomas neuroendocrinos (NEC) pobremente diferenciados y agresivos. La clínica depende del sitio, el grado y la secreción hormonal, pudiendo ser funcionales (síndrome clínico) o no funcionales.
| Tipos |
Según la OMS/ENETS se clasifican por diferenciación y grado proliferativo (Ki-67 y mitosis): NET G1 (Ki-67 <3%), NET G2 (3–20%) y NET G3 (≥20% pero bien diferenciados). Los carcinomas neuroendocrinos NEC son pobremente diferenciados (de células pequeñas o grandes) con alto Ki-67, y curso agresivo. Por localización se distinguen TNE gastro-entero-pancreáticos (GEP: estómago, intestino delgado, colon, recto, páncreas) y TNE pulmonares. Por funcionalidad: carcinoide clásico (serotonina), insulinoma, gastrinoma, glucagonoma, VIPoma, somatostatinoma, entre otros. |
| Síntomas |
Los TNE funcionales producen síndromes específicos: el carcinoide cursa con rubor, diarrea acuosa, dolor abdominal y, en casos avanzados, cardiopatía carcinoide por fibrosis valvular derecha. En insulinoma hay hipoglucemias con neuroglucopenia; en gastrinoma, úlceras refractarias y diarrea; en VIPoma, diarrea acuosa, hipopotasemia y aclorhidria. Los TNE no funcionales suelen manifestarse por masa (dolor, ictericia obstructiva, pérdida de peso) o hallazgo incidental. Metástasis hepáticas son frecuentes y condicionan síntomas y pronóstico. |
| Causas |
La mayoría son esporádicos; un subgrupo se asocia a síndromes hereditarios como neoplasia endocrina múltiple tipo 1 (MEN1), von Hippel–Lindau (VHL), neurofibromatosis tipo 1 (NF1) y esclerosis tuberosa (TSC). Alteraciones moleculares comunes incluyen vías mTOR, MEN1, DAXX/ATRX (pNET), y TP53/RB1 en NEC. Factores ambientales específicos no están claramente establecidos; la biología tumoral y el microambiente, junto con la angiogénesis, facilitan crecimiento y diseminación. |
| Diagnóstico |
Se integra clínica, bioquímica y radiología. Biomarcadores: cromogranina A (CGA) y péptidos específicos (insulina, gastrina, glucagón, VIP) o 5-HIAA en orina/plasma para carcinoide. La imagen incluye TC y RM dinámicas; para tumores bien diferenciados con receptores de somatostatina, el PET/TC con 68Ga-DOTATATE es altamente sensible. El PET/TC con 18F-FDG es útil en lesiones de alto grado. La confirmación histológica con inmunohistoquímica (sinaptofisina, cromogranina, Ki-67) define grado y guía el manejo. |
| Tratamiento |
El abordaje es multidisciplinario y depende de localización, estadio y grado. La cirugía es potencialmente curativa en enfermedad localizada (resección del primario y, cuando procede, de metástasis). En TNE bien diferenciados avanzados: análogos de somatostatina (octreótido LAR, lanreótido) para control hormonal y antiproliferación; terapia dirigida (everolimús, sunitinib en pNET); quimio selectiva (capecitabina/temozolomida en pNET). La terapia con radionúclidos ligados a somatostatina (PRRT con 177Lu-DOTATATE) mejora respuesta y tiempo a progresión en tumores con alta captación en PET-DOTATATE. En NEC, la quimioterapia tipo platino (cisplatino/carboplatino-etopósido) es estándar. Cuidados de soporte, nutrición y manejo de síndrome carcinoide son transversales. |
| Complicaciones |
Progresión tumoral con metástasis hepáticas o óseas, crisis carcinoide (hipotensión, broncoespasmo) ante anestesia o manipulación tumoral, insuficiencia valvular derecha por fibrosis endocárdica, hipoglucemias graves en insulinoma, úlceras complicadas en gastrinoma y diarrea refractaria en VIPoma. Los tratamientos pueden causar litiasis biliar (análogos), estomatitis y hiperglucemia (everolimús), hipertensión y síndrome mano-pie (sunitinib), mielosupresión (quimio/PRRT) y nefrotoxicidad si no se protegen riñones en PRRT. |
| Prevención | No hay prevención primaria establecida para TNE esporádicos. En síndromes hereditarios (MEN1, VHL, NF1, TSC) se recomienda consejo genético y programas de vigilancia con imagen periódica y monitoreo bioquímico para detección temprana. Antes de cirugías o procedimientos, profilaxis con análogos de somatostatina puede evitar crisis carcinoide en tumores secretantes. Optimizar comorbilidades metabólicas y evaluar riesgo cardíaco en pacientes con sospecha de cardiopatía carcinoide. |
| Conclusión | Los TNE son heterogéneos y exigen estratificación por grado, diferenciación y expresión de receptores de somatostatina. El manejo moderno combina cirugía, control hormonal, terapias dirigidas y PRRT, con elección guiada por PET-DOTATATE y Ki-67. La toma de decisiones en comité multidisciplinario mejora los resultados, mientras que el cribado genético permite detectar y tratar precozmente en familias de riesgo. Fuentes: ENETS/ESMO Guidelines for Neuroendocrine Neoplasms (2020–2022). | NCCN Guidelines Neuroendocrine and Adrenal Tumors. | Strosberg J et al. Phase 3 trial of 177Lu-DOTATATE for midgut NET (NEJM 2017). |
