Ulcera de decúbito

La úlcera de decúbito, también conocida como úlcera por presión o escara, se forma cuando la piel y los tejidos subyacentes sufren isquemia por presión prolongada, fricción o cizallamiento. Es frecuente en personas inmovilizadas, con movilidad reducida o encamadas (pacientes geriátricos, parapléjicos). La carencia de flujo sanguíneo ocasiona necrosis tisular y erosión cutánea, que puede avanzar hasta músculo e incluso hueso. La prevención y el tratamiento precoz son esenciales para reducir complicaciones.

Tipos

Las úlceras de decúbito se clasifican por estadios:

– **I**: Piel intacta, eritema que no palidece.

– **II**: Pérdida parcial de espesor en dermis, aspecto de ampolla o úlcera superficial.

– **III**: Pérdida total de espesor, afectación del tejido subcutáneo.

– **IV**: Afecta músculo, hueso, estructuras de soporte (tendones, articulaciones).

Síntomas

La presión constante en prominencias óseas (sacro, talones, caderas) comprime los capilares, impidiendo la oxigenación de la piel. El cizallamiento y la fricción agravan la lesión. Factores como desnutrición, incontinencia, estado general deteriorado y la falta de cambios posturales incrementan la probabilidad de úlceras por presión.

Causas

La fase inicial muestra enrojecimiento persistente, calor local y dolor o molestias. A medida que progresa, aparece una herida abierta, a veces con exudado y mal olor si se infecta. En estadios avanzados, se visualizan tejidos necróticos profundos y riesgo de osteomielitis. La evolución puede ser lenta y causa dolor crónico, comprometimiento de la movilidad y riesgo severo de sepsis.

Diagnóstico

El diagnóstico es clínico, valorando la localización (áreas de apoyo), la profundidad y la presencia de tejido necrótico o infecciones. Se clasifican según estadio, evaluando color, exudado y bordes de la lesión. Se pueden tomar cultivos si hay signos de infección. Radiografías o estudios de imagen descartan osteomielitis en úlceras profundas. Es vital descartar otras lesiones cutáneas crónicas como úlceras vasculares o neuropáticas.

Tratamiento

La clave es disminuir la presión (cambios posturales cada 2 horas, colchones especiales). El desbridamiento del tejido necrótico, la limpieza adecuada y los apósitos apropiados favorecen la granulación y cicatrización. En caso de infección, se administran antibióticos según cultivos. La nutrición óptima (proteínas, vitaminas) estimula la cicatrización. En úlceras avanzadas se valora la cirugía de colgajos para cubrir zonas expuestas. La fisioterapia y la rehabilitación promueven la movilización y reducen la aparición de nuevas escaras.

Complicaciones

La progresión de la úlcera hasta hueso conlleva osteomielitis, septicemia y riesgo vital en pacientes frágiles. Las infecciones repetidas pueden originar fístulas, abscesos e incluso degeneración maligna (carcinoma escamoso en úlceras crónicas). El dolor crónico e infecciones persistentes pueden requerir hospitalizaciones prolongadas, con repercusiones económicas y sociales importantes.

Prevención

El reposicionamiento periódico, el uso de superficies de apoyo especiales, la higiene y el cuidado de la piel, junto con una nutrición adecuada, constituyen los pilares de la prevención. Vigilar las zonas de riesgo en personas inmovilizadas o con poca sensibilidad (diabéticos, parapléjicos) permite detectar eritemas iniciales y tratarlos antes de que avancen a úlceras profundas. La formación del personal sanitario y cuidadores también es esencial.

Conclusión La úlcera de decúbito es una lesión cutánea que se desarrolla por presión prolongada sobre la piel, afectando principalmente a pacientes inmovilizados. El tratamiento consiste en aliviar la presión, mantener una higiene adecuada y utilizar terapias que estimulen la regeneración del tejido, previniendo infecciones. Una intervención temprana y un manejo multidisciplinario son cruciales para detener la progresión de la lesión y promover una recuperación satisfactoria.

Referencia:
National Pressure Injury Advisory Panel. (2022). Pressure Ulcer Guidelines. Recuperado de https://www.npiap.com/

Fuente 1:
UpToDate. (2023). Decubitus Ulcers. Recuperado de https://www.uptodate.com/
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