Con el lema para este año 2026 “Lactancia materna para un comienzo sostenible en la vida: fortalecer lo que funciona” esta semana fue establecida por la OMS conmemorando la Declaración de Innocenti de 1990, siendo una campaña mundial coordinada por la Alianza Mundial para la Acción de Lactancia Materna (WABA, por sus siglas en inglés) que promueve la protección, fomento y apoyo de la lactancia materna, y en cual se sumarán más de 120 países y que tiene como objetivo promover la lactancia materna como una acción fundamental para la salud de los niños y las madres.
Durante esta semana, se destacan los beneficios de la lactancia materna y visibilizar los derechos de las madres en el trabajo y en la comunidad.
La lactancia materna es la alimentación que contribuye con mayor efectividad al desarrollo físico y mental del niño, proporcionándole nutrientes en calidad y cantidad adecuadas, siendo definida como un fluido bioactivo que proporciona nutrición óptima, protección inmunológica y fortalece el vínculo madre-hijo, beneficiando tanto al bebé como a la madre.
Beneficios para el bebé. La leche materna es el alimento ideal durante los primeros seis meses de vida, ya que contiene todos los nutrientes necesarios para el crecimiento y desarrollo del bebé, incluyendo proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales, en una forma fácilmente digerible y adaptada a cada etapa de crecimiento. Además, contiene anticuerpos y factores inmunológicos, como la inmunoglobulina A secretora, que protegen al bebé frente a infecciones gastrointestinales y respiratorias, reduciendo el riesgo de enfermedades y mortalidad infantil.
La lactancia también contribuye al desarrollo de la microbiota intestinal, favorece la digestión y previene problemas como diarrea, estreñimiento o gases. Estudios indican que los bebés amamantados pueden tener un mayor coeficiente intelectual y menor riesgo de sobrepeso, diabetes y alergias en la edad adulta. Además, la lactancia materna exclusiva protege frente al síndrome de muerte súbita del lactante.
Beneficios para la madre: La lactancia materna ayuda a la madre a recuperar el peso ganado durante el embarazo, favorece la contracción uterina y puede retrasar la reaparición de la menstruación postparto. También se ha asociado con un menor riesgo de cáncer de mama y ovario, sobrepeso y diabetes.
Además, la lactancia fortalece el vínculo emocional madre-hijo, proporcionando momentos de contacto y seguridad que favorecen la relación y la autoestima del bebé.
Beneficios económicos y ambientales. La lactancia materna es gratuita y no requiere preparación, lo que reduce gastos en fórmulas, biberones y atención médica. También tiene un impacto ambiental mínimo, ya que no genera residuos ni contribuye a la huella de carbono.
La OMS y UNICEF recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses y, posteriormente, complementada con otros alimentos hasta al menos los dos años o hasta que madre e hijo lo deseen. Se sugiere iniciar la lactancia en la primera hora de vida, a libre demanda, y evitar el uso de fórmulas infantiles cuando sea posible
En resumen, la lactancia materna es una práctica que optimiza la salud, el desarrollo y el bienestar emocional del bebé, al mismo tiempo que aporta beneficios significativos para la madre y la familia. Fuente: OMS, UNICEF, Ministerio de Salud Chile.
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