Causas y soluciones
Las soluciones para reducir esta mortalidad son múltiples y efectivas: Mejorar la nutrición las madre y niños, garantizar el acceso a agua potable y saneamiento básico y promover hábitos de vida saludables son acciones clave que pueden prevenir y tratar las principales causas de mortalidad infantil. Estos esfuerzos permiten que los niños crezcan sanos y se desarrollen plenamente.
La situación es más crítica en algunas regiones del mundo. África Subsahariana es la región con la tasa de mortalidad infantil más alta, donde uno de cada 12 niños muere antes de cumplir cinco años.
Las enfermedades infecciosas, como la neumonía, la diarrea y el paludismo, junto a complicaciones del parto, como el parto prematuro y la asfixia, son las principales causas de muerte en este grupo etario. De hecho, la neumonía se considera la principal causa de mortalidad infantil, según Save The Children.
Entre las intervenciones efectivas para combatir la mortalidad infantil se encuentran en lls controles de la madre embarazada y una atención especializada durante la etapa prenatal, el parto y periodo postnatal, promoviendo la lactancia materna, la inmunización, el acceso a agua potable y saneamiento, y el uso de terapias de rehidratación oral y antibióticos para la neumonía.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, establecidos en 2015, subrayan la importancia de poner fin a las muertes evitables de recién nacidos y niños menores de cinco años para 2030. En concreto, el ODS 3.2.1 establece dos metas fundamentales: reducir la mortalidad neonatal a menos de 12 por cada 1.000 nacidos vivos en cada país y disminuir la mortalidad de los niños menores de cinco años a menos de 25 por cada 1.000 nacidos vivos. Lograr estos objetivos es uno de los impulsos fundamentales de la celebración del Día Mundial de Acción para la Supervivencia Infantil.
Cifras provisorias para el año 2024 en Chile señalan una mortalidad infantil de 6,2 por 1.000 nacidos vivos (Fuente: INE-Minsal).
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